Petrolero vinculado a Irán se disfraza de Rusia para huir de EEUU
La Chispa te habla del escenario geopolítico actual: un Petrolero vinculado a Irán se disfraza de Rusia para evadir a la Guardia Costera de Estados Unidos en aguas cercanas a Venezuela, desatando una persecución que expone las grietas del control marítimo internacional y el uso de banderas como estrategia encubierta.
El incidente que encendió las alertas internacionales
El 21 de diciembre, el buque cisterna Bella 1 realizó una maniobra inesperada al encontrarse con la Guardia Costera estadounidense: giró 180 grados, negó la inspección obligatoria y huyó a toda velocidad. Este Petrolero vinculado a Irán se disfraza de Rusia al pintar una bandera rusa en su casco, reclamando así protección de Moscú, según reportó el New York Times. La nave navegaba inicialmente sin bandera, lo que bajo el derecho internacional autoriza inspecciones inmediatas.
Sanciones, persecución y flota fantasma
El Bella 1 está sancionado por Estados Unidos desde el año pasado por transportar petróleo iraní. Las autoridades cuentan con una orden judicial para incautarlo y lo consideran parte de la llamada “flota fantasma”, usada para mover crudo de Irán, Rusia y Venezuela sin dejar rastro. Se recalca que este Petrolero vinculado a Irán se disfraza de Rusia como táctica recurrente para evadir controles, apagando su transpondedor durante semanas y realizando transferencias de barco a barco.

Bloqueo total y respuesta militar
El presidente Donald Trump anunció un bloqueo “total y completo” a los petroleros que entren o salgan de Venezuela, calificando al régimen como “organización terrorista”. El Wall Street Journal informó que EE. UU. prepara un asalto con equipos especiales entrenados para abordar buques en escenarios de alto riesgo.
Rutas, cambios de rumbo y geopolítica
Según el New York Times, el Bella 1 cambió su rumbo hacia el noroeste, posiblemente a Groenlandia o Islandia. Este movimiento refuerza la idea de que el Petrolero vinculado a Irán se disfraza de Rusia no solo para huir, sino para ganar tiempo mientras se reconfigura el tablero energético global.
