Papa llama a jóvenes a construir paz y esperanza
En Asís, León XIV pidió vivir el Evangelio con sencillez, fraternidad y valentía para superar prejuicios y divisiones sociales
Asís, Italia.- El papa León XIV convocó a los jóvenes a convertirse en protagonistas de una nueva cultura basada en la paz, la fraternidad y el amor al prójimo, durante el diálogo que sostuvo con ellos en la Basílica de Santa María de los Ángeles, en el marco de su visita pastoral a Asís.
Ante jóvenes provenientes de distintas regiones de Europa, el Pontífice destacó que el testimonio cristiano debe expresarse mediante la sencillez, la cercanía y el servicio, siguiendo el ejemplo de san Francisco de Asís, cuya espiritualidad, afirmó, mantiene vigencia en un mundo marcado por divisiones, incertidumbre y falta de referentes.
Durante el encuentro, Karolina, una joven procedente de Zagreb, Croacia, planteó al Papa cómo conservar una fe auténtica en una sociedad que cambia rápidamente y donde muchos jóvenes enfrentan dificultades para construir relaciones profundas y abrirse a Dios.
León XIV reconoció que la experiencia franciscana contiene una enseñanza fundamental: la fe no puede permanecer encerrada en los templos, sino que debe transformarse en acciones concretas de acogida, esperanza y reconciliación.
El Papa recordó que en regiones como los Balcanes, donde hace apenas unas décadas hubo conflictos armados relacionados con identidades religiosas y nacionales, la presencia franciscana fue un puente para promover el diálogo entre católicos, ortodoxos y musulmanes.
“Ser fieles a esta tradición de cercanía significa ir a contracorriente”, señaló al destacar la importancia de sanar memorias heridas y trabajar por la reconciliación.
León XIV advirtió que los cristianos están llamados a ser constructores de paz en sociedades donde la religión puede ser utilizada para enfrentar grupos o justificar divisiones. En ese sentido, pidió alejarse de la cultura del poder y promover una civilización del amor.
Al recordar la figura de san Francisco, explicó que la radicalidad del Evangelio no significa intolerancia ni violencia, sino humildad, sensibilidad y apertura hacia todas las personas.
También invitó a los jóvenes a recuperar el valor del encuentro personal frente a los desafíos generados por la tecnología, que en ocasiones dificulta la convivencia entre personas.
Durante la segunda parte del diálogo, Giovanni, un joven de 27 años de Bolonia, preguntó al Pontífice cómo asumir decisiones definitivas en una época marcada por la incertidumbre y la cultura de lo provisional.
En respuesta, León XIV afirmó que elegir un camino permanente no representa una limitación, sino una oportunidad para crecer en libertad y amor. Explicó que toda vocación implica un recorrido de confianza, donde Dios acompaña a cada persona.
El Papa compartió parte de su experiencia personal y aseguró que en su camino sacerdotal, como integrante de la comunidad agustina y posteriormente como misionero, encontró una guía espiritual que lo condujo hasta aceptar la responsabilidad de dirigir la Iglesia.
Subrayó que la vocación no es una llamada única, sino un proceso diario de compromiso y comunión, donde la fe permite superar el miedo, la desconfianza y la búsqueda constante de alternativas sin rumbo.
Finalmente, León XIV alentó a los jóvenes a tomar decisiones con valentía, conocerse a sí mismos y responder al llamado de Dios con esperanza, convencido de que la fidelidad y la confianza abren el camino hacia una vida plena.
