Movimientos sociales inmortales
Como si se tratara de un juego infantil el dictador de Estados Unidos designa ahora los mandatarios de los países que quiere dominar y ya designó a Marco Rubio como futuro presidente de Cuba, hay duda sobre la mandataria de Venezuela y Salinas Pliego, para México. Aunque al final de la fila levanta la mano insistentemente Alejandro Moreno Cárdenas.
El perfil exige que sean de inteligencia corta, sumisos ante sus órdenes y ambiciones grandes.
En realidad, la política de Trump no beneficia a nadie, aunque la geopolítica dicte nuevas reglas y exija un nuevo mapa mundial, la torpeza del presidente anaranjado, tiene como su principal víctima a su propio pueblo. Inexperto en las estructuras del poder, alejado de la población a la que de vez en vez les pida el voto, ahora arremete contra su bienestar.
La visión simplista de los halcones de Estados Unidos considera que sin López Obrador el obradorismo, la 4T, Morena, el gobierno progresista, y la transformación morirán ante la falta de un líder que si bien es reconocido por todos, ya no decide el futuro del país.
Es por eso que la derecha quiere hacer creer al mundo que López Obrador sigue como presidente virtual, porque al desaparecerlo, encarcelarlo, o responsabilizarlo de cualquier delito, lo demás, desaparecerá por arte de magia.
De ahí proviene la idea de nombrar narco gobierno a la administración pasada y la presente. Creen que matando al perro se acaba la rabia, no saben que la rabia es la que mantiene vivo al perro.
La intención de borrar del mapa a Andrés Manuel López Obrador ha sido un sueño añejo que está por cumplir un cuarto de siglo, de ahí que haya quienes sólo al escuchar su nombre arden en ira y despotrican el primer adjetivo que su corto vocabulario les permite.
La política de la transformación ha sido muy cuidadosa de colocar a cada quien, en su lugar, si bien uno de los fundadores de Morena, fue presidente, también Claudia Sheinbaum lo fue y otros morenistas erigieron los cimientos de un movimiento que está fuerte y más vivo que nunca.
Pero como están acostumbrados a practica e impulsar las dictaduras consideran que sepan brando de la historia a sus fundadores o impulsores pueden terminar con un movimiento social pueden obtener una victoria rápida, fácil y contundente. No lo han logrado ni siquiera en Bolivia o Perú, donde han sacrificado a, los auténticos mandatarios, electora por la población e impuesto títeres y personajes menos radicales que los anteriores.
El castrismo, el guevarismo, el maoismo, el zapatismo, el obradorismo, han sobrevivido a sus protagonistas, pero al ver al gobierno como una empresa creen que, tumbando al gerente, la política de la compañía cambiará.
Ahí está el ejemplo turbio empresarial que coloca el criminal libertario Javier Milei, en Argentina, quien ha prohibido apagar el fuego que arrasa la Patagonia, para regalársela a los israelitas que quieran colonizar esa parte del continente.
La idea de la política del agonizante colonialismo se muestra de la manera más burda, con Donald Trump a la cabeza, cuyas simpatías en el mundo disminuyen todos los días.
En Estados Unidos la aprobación de su aprobación está por debajo del 25 por ciento, luego de haber triunfado por un amplio margen en las elecciones de 2024.
El simplismo es una de las características de la derecha, con esa ligereza han gobernado y con esa superficialidad creen alcanzar triunfos. La política exige conocimiento actuales y no recuerdos añejos para aplicar, como solución, a los problemas del presente. Pero como sus intereses son los mismo de los conservadores de hace 500 años, no pueden abandonar lo concreto de sus privilegios, por lo abstracto e los conocimientos históricos.
La derecha debe ser objeto de leyes más severas de los regímenes progresistas, la piedad que se erige en nombre de la democracia en cada fallo judicial, debe ser tan severo como el de la época del colonialismo que quieren volver a imponer, que es el momento en el que los piratas viven, a pesar del tiempo y las lecciones de la historia.