Millonaria rehabilitación del Pirata Fuente habría beneficiado a empresarios ligados a Morena
La rehabilitación del Estadio Luis “Pirata” Fuente, una de las obras insignia del exgobernador de Veracruz, Cuitláhuac García Jiménez, volvió al centro de la polémica luego de que TV Azteca revelara que el costo total del proyecto ya supera los mil 600 millones de pesos, en medio de señalamientos por presuntas irregularidades, sobrecostos y posibles beneficios para empresarios vinculados al morenismo en la entidad.
De acuerdo con el reportaje difundido por la televisora, lo que inicialmente fue anunciado por el entonces gobierno estatal como una obra cercana a los 400 o 500 millones de pesos terminó convirtiéndose en un proyecto cuyo costo se triplicó durante su ejecución. La remodelación del inmueble —ubicado en Boca del Río— comenzó formalmente en 2022 bajo la administración de Cuitláhuac García, quien defendió públicamente la inversión argumentando que permitiría el regreso del fútbol profesional a Veracruz.
Sin embargo, auditorías posteriores del Órgano de Fiscalización Superior del Estado de Veracruz (ORFIS) detectaron un presunto daño patrimonial superior a los 160 millones de pesos derivado de deficiencias técnicas, pagos excesivos y anomalías constructivas en la segunda y tercera etapa de la obra. Entre las observaciones se encuentran problemas de visibilidad en gradas, filtraciones, barandales oxidados, sobrecostos en equipamiento y deficiencias estructurales.
La investigación periodística también señala que los principales beneficiarios del comodato del estadio serían los empresarios José Carlos y René Vive Gómez, conocidos como los hermanos Vives, hijos del empresario René Vives y relacionados políticamente con grupos cercanos a Morena en Veracruz. Ambos aparecen vinculados a la empresa CF Veracruzano S.A. de C.V., organización que obtuvo la concesión del inmueble por 10 años para la operación del nuevo equipo Piratas F.C.
La oposición en Veracruz ha acusado que la obra representa un “elefante blanco” financiado con recursos públicos, mientras persisten carencias en servicios básicos como pavimentación, alumbrado y drenaje en distintas regiones del estado. Incluso, dirigentes priistas y analistas políticos consultados por TV Azteca señalaron que el proyecto terminó convertido en un símbolo de presunta corrupción y compadrazgos políticos durante el sexenio de Cuitláhuac García.
El Estadio Luis “Pirata” Fuente, inaugurado originalmente en 1967 y con capacidad cercana a los 30 mil espectadores, permaneció prácticamente abandonado tras la desaparición de los Tiburones Rojos de Veracruz en 2019. La remodelación buscaba convertirlo nuevamente en sede del futbol profesional, aunque durante años el inmueble permaneció sin actividad constante pese a la multimillonaria inversión pública.
Actualmente, el ORFIS mantiene expedientes judicializados relacionados con irregularidades detectadas en esta y otras obras emblemáticas del gobierno de Cuitláhuac García, entre ellas el Aquarium del Puerto de Veracruz y el Auditorio Benito Juárez.
