México acelera inversión para asegurar soberanía energética
Más de un billón de pesos fortalecerá generación, transmisión y distribución, mientras CFE ampliará renovables y cobertura eléctrica nacional hacia 2030.
CIUDAD DE MÉXICO.— El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo trazó una nueva etapa para el sector energético con un programa de inversión superior a un billón 168 mil millones de pesos, destinado a ampliar la generación eléctrica, modernizar las redes y llevar el suministro a prácticamente todos los hogares del país.
Durante la Mañanera del Pueblo, la secretaria de Energía, Luz Elena González Escobar, explicó que la estrategia coloca a la energía como un componente estratégico de la seguridad nacional y del desarrollo económico, bajo una planeación de largo plazo en la que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) recupera un papel central.
El plan contempla no solamente aumentar la capacidad instalada, sino también fortalecer las redes que permiten trasladar la electricidad desde las plantas hasta industrias, comercios y viviendas.
De acuerdo con la estrategia presentada por el gobierno federal, México incorporará alrededor de 32 mil megawatts de nueva capacidad eléctrica durante el periodo de planeación. El proyecto contempla centrales de ciclo combinado y una expansión acelerada de fuentes renovables.
El objetivo es que, hacia 2030, el sector público participe con 61 por ciento de la generación eléctrica nacional, por encima del mínimo de 54 por ciento establecido como compromiso gubernamental. El gobierno federal ha señalado que actualmente la generación pública se encuentra alrededor de 57 por ciento.
MÁS CAPACIDAD Y MAYOR PARTICIPACIÓN RENOVABLE
La expansión eléctrica estará acompañada por un cambio en la composición de la generación. La meta oficial es elevar la participación de las energías renovables desde aproximadamente 24 por ciento hasta 38 por ciento en 2030.
De los nuevos proyectos contemplados, 22 mil megawatts corresponden a capacidad renovable, dentro de un programa que incluye centrales fotovoltaicas y eólicas. La planeación oficial establece que una parte importante de esta nueva capacidad será desarrollada por la CFE, ya sea con recursos propios o mediante esquemas mixtos.
La estrategia contempla 55 proyectos renovables actualmente en marcha, entre ellos 42 centrales fotovoltaicas y 13 eólicas. El propósito es que el ritmo de construcción se acelere durante los siguientes años para alcanzar las metas establecidas para 2029 y 2030.
El programa energético también incorpora nuevas centrales de ciclo combinado para garantizar energía firme, especialmente en regiones donde el crecimiento de la demanda requiere ampliar la capacidad disponible.
LA INVERSIÓN SE CONCENTRA EN TRES FRENTES
El paquete financiero presentado por el gobierno federal distribuye los recursos principalmente en tres grandes áreas:
- Generación: 794 mil millones de pesos.
- Transmisión: 161 mil millones de pesos.
- Distribución: 72 mil 470 millones de pesos.
En materia de generación, el Plan de Fortalecimiento y Expansión del Sistema Eléctrico Nacional contempla una inversión cercana a 739 mil millones de pesos para incorporar alrededor de 32 mil MW. La información oficial establece que 79 por ciento de la nueva capacidad tendrá participación de la CFE, mediante recursos propios o esquemas mixtos.
La apuesta por las redes responde a uno de los principales desafíos del crecimiento eléctrico: producir más energía no basta si la infraestructura de transmisión y distribución no tiene capacidad para trasladarla.
GASODUCTOS PARA RESPALDAR EL SISTEMA
Otro componente de la estrategia es el fortalecimiento de la infraestructura de gas natural, combustible que mantiene un peso importante en la generación eléctrica nacional.
La CFE destinará 53 mil millones de pesos a proyectos de infraestructura, entre ellos Cuxtal para Yucatán, Centauro del Norte y el reruteo Guaymas-El Oro.
Gobierno federal despliega inversión histórica para ampliar generación, redes y cobertura eléctrica
A estos recursos se suman 87 mil millones de pesos de CENAGAS para proyectos como Coatzacoalcos II, Naco-Hermosillo-Guaymas y el libramiento Reynosa.
La intención es reforzar el suministro energético en regiones con creciente demanda y reducir restricciones que puedan afectar la confiabilidad del sistema.
ELECTRICIDAD COMO POLÍTICA DE JUSTICIA SOCIAL
La estrategia también coloca la electrificación de comunidades y hogares como uno de sus principales objetivos sociales.
El gobierno reportó que la cobertura eléctrica nacional alcanzó 99.88 por ciento, después de realizar 21 mil 359 obras. La meta es llegar a 99.9 por ciento de los hogares en 2028, prácticamente la totalidad de las viviendas del país.
De esas obras, 746 corresponden a zonas consideradas dentro de planes de justicia energética, con acciones dirigidas a comunidades que históricamente han enfrentado mayores dificultades para acceder al servicio.
La política incluye además programas de techos solares, dirigidos a reducir el impacto del consumo eléctrico durante los meses de mayor demanda, particularmente en verano.
También se impulsa la instalación de estufas eficientes de leña, con 11 mil 750 equipos reportados en Michoacán, como una medida que busca reducir la exposición al humo dentro de los hogares y mejorar las condiciones de salud de las familias.
CFE, EN EL CENTRO DE LA NUEVA PLANEACIÓN
La reorganización de la CFE forma parte de esta estrategia. El gobierno federal sostiene que la empresa pública debe recuperar una función central en la planeación, generación, transmisión y distribución de electricidad.
La política energética busca combinar inversión pública con participación privada bajo reglas de planeación nacional. La propia Presidencia ha señalado que los esquemas mixtos permiten utilizar financiamiento privado sin transferir la propiedad de las centrales a los participantes privados.
Así, el modelo planteado por el gobierno no elimina la participación privada, sino que establece una mayor conducción pública sobre la expansión del sistema eléctrico.
El resultado esperado para el cierre de la administración es una red con mayor capacidad de generación, más infraestructura de transmisión y distribución, una participación renovable de 38 por ciento y una prevalencia pública de 61 por ciento en la generación eléctrica.
Con esta estrategia, la política energética del sexenio queda articulada alrededor de tres objetivos: aumentar la capacidad eléctrica, fortalecer la participación del Estado y ampliar el acceso a la energía, con inversiones que superan el billón de pesos.
