Maduro reivindica crecimiento económico, poder comunal y soberanía ante amenazas de EE.UU.
Por décima vez consecutiva, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, concedió su tradicional “entrevista de Año Nuevo” al periodista Ignacio Ramonet. La conversación, grabada al caer la noche del último día de 2025, tuvo esta vez un formato inusual: una entrevista itinerante, realizada a bordo del vehículo personal del mandatario, conducido por él mismo mientras recorría las calles de Caracas.
Acompañaban al jefe de Estado la esposa del presidente y primera combatiente, Cilia Flores, y el vicepresidente sectorial de Cultura y Comunicación, Freddy Ñáñez. Sin escoltas visibles ni despliegues de seguridad, el encuentro se desarrolló en un contexto marcado por una fuerte tensión geopolítica, debido a la presencia desde hace más de cinco meses de una flota militar estadounidense frente a las costas venezolanas y a las reiteradas amenazas del gobierno de Estados Unidos.
Crecimiento económico en medio del bloqueo
Maduro destacó que Venezuela lideró nuevamente el crecimiento económico de América Latina en 2025, con una expansión cercana al 9%, según datos de la Cepal. El mandatario atribuyó este desempeño al desarrollo de un modelo productivo basado en 14 motores económicos, diseñados para sustituir el histórico modelo rentista petrolero.
“El crecimiento no es un milagro, es el resultado del espíritu emprendedor del pueblo venezolano”, afirmó. Según el presidente, la reinvención de la economía nacional comenzó en 2021, en plena pandemia y bajo un bloqueo que redujo en un 99% los ingresos petroleros del país.
Maduro subrayó el aumento de la producción agrícola y alimentaria, sectores que —dijo— hoy cubren la mayor parte del consumo interno, y planteó como objetivo estratégico eliminar progresivamente las importaciones y fortalecer las exportaciones no petroleras, como café, cacao, chocolate y productos del mar.
Inflación, moneda e indexación
Consultado sobre el repunte inflacionario, el presidente defendió la política de indexación como una estrategia central para proteger el poder adquisitivo de trabajadores y pensionados. Señaló que el mercado interno venezolano vive un “sobrecalentamiento comercial”, con un crecimiento del consumo del 34% en 2025 y con productos nacionales cubriendo el 90% de la demanda interna.
Maduro denunció además ataques especulativos contra el bolívar, que atribuyó a sectores de la extrema derecha y a presiones externas, y aseguró que el gobierno cuenta con herramientas para estabilizar la moneda.

El Estado Comunal como modelo político
Uno de los ejes centrales de la entrevista fue la profundización del Estado Comunal. Maduro defendió este modelo como una alternativa a la democracia liberal occidental, a la que calificó de “agotada” y “secuestrada por élites económicas”.
El mandatario informó que en 2025 se realizaron cuatro consultas nacionales, una por trimestre, y se aprobaron 33 mil proyectos comunitarios, financiados con más de 330 millones de dólares, destinados a obras de salud, educación, vivienda e infraestructura.
Actualmente, el país cuenta con 49 mil consejos comunales, 4.100 comunas y más de 5.300 circuitos comunales, tanto en zonas urbanas como rurales. Según Maduro, el 70% del liderazgo comunal está en manos de mujeres.
Guerra mediática y batalla cognitiva
Maduro denunció la existencia de una “guerra cognitiva” contra Venezuela y explicó que su gobierno ha desarrollado un sistema de comunicación que articula calles, redes sociales, medios y comunicación popular. “Nuestra mayor arma es la verdad”, afirmó.
Defendió el derecho del país a la paz, al desarrollo y a la autodeterminación, y aseguró que el objetivo es que, a partir de 2026, Venezuela sea conocida internacionalmente por sus realidades y no por campañas de desinformación.
Rechazo popular a las amenazas militares
El presidente aseguró que encuestas internas y análisis de Big Data muestran un 95% de rechazo popular en Venezuela frente a las amenazas militares de Estados Unidos. Según afirmó, más del 70% de la población respalda su gestión en la defensa de la soberanía nacional.
Maduro sostuvo que el país vive un nivel de unidad nacional “nunca antes visto”, que incluye a sectores políticos, sociales, militares y policiales, como respuesta a lo que calificó de agresión externa “ilegal y desproporcionada”.
Estados Unidos, petróleo y derecho internacional
Sobre la presencia militar estadounidense, Maduro afirmó que Washington busca imponerse mediante la intimidación y violar el derecho internacional. Acusó al gobierno estadounidense de aspirar a controlar los recursos naturales venezolanos, especialmente el petróleo.
Rechazó las acusaciones de que Venezuela sea un “país productor de drogas” y destacó que su gobierno ha abatido 431 aeronaves del narcotráfico, todas procedentes del exterior, principalmente de Colombia. Aseguró que Venezuela tiene un modelo “ejemplar” de combate al narcotráfico.
Contactos con Donald Trump
Maduro confirmó haber tenido una sola conversación telefónica con el presidente estadounidense Donald Trump, el 21 de noviembre, que describió como respetuosa y cordial. Sin embargo, lamentó que las acciones posteriores de Washington no hayan sido coherentes con ese tono.
El mandatario reiteró su disposición al diálogo, a acuerdos energéticos y económicos, y afirmó que Venezuela es un país “de palabra” y abierto a relaciones respetuosas.
“No war, yes peace”: una convicción personal
En el cierre de la entrevista, Maduro reflexionó sobre cómo vive personalmente la amenaza de un posible ataque militar. Aseguró que su “búnker infalible” es la fe en Dios y el respaldo del pueblo.
“Yo no soy un hombre, soy un pueblo”, afirmó, retomando una frase de Hugo Chávez. Sostuvo que su proyecto no busca dañar a ningún país y reiteró su consigna: “No war, yes peace”.
La entrevista concluyó con un mensaje de Año Nuevo centrado en la paz, la soberanía y la continuidad del proyecto bolivariano frente a los desafíos de 2026.
