La política y sus demonios
Por Felipe Hernández
Claudia Sheinbaum acepta renuncia de funcionaria por viaje (uno, nadamás uno) en vuelo privado
“…los principios de la austeridad republicana son fundamentales para la actual administración…”
…serenos morenos, no se trata de ninguna gobernadora…
El 6 de noviembre de 2021, la entonces Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, “aceptó” la renuncia de su secretaria de Turismo, Paola Félix Díaz, quien había sido nombrada apenas poco más de un mes antes.
¿Por qué la “renunció”?
El periodista Darío Celis, columnista de El Financiero, había dado a conocer que la funcionaria de la doctora Sheinbaum había viajado en un vuelo privado a un evento social en Guatemala: precisamente la boda de Santiago Nieto Castillo, entonces titular de la Unidad de Inteligencia Financiera del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, con la consejera electoral del INE, Carla Humphrey. El caso también le costó el cargo a Nieto Castillo.

El periódico La Jornada publicó entonces:
“En una tarjeta informativa, el gobierno capitalino señaló que aceptó la renuncia, tras señalar que los principios de la austeridad republicana son fundamentales para la actual administración, y refrendó su compromiso con la honradez y transparencia.”
Darío Celis también dio a conocer que Sara Paola Galico Félix Díaz había viajado en el vuelo privado con el productor teatral Alejandro Gou Boy, a quien le había otorgado “por asignación directa un contrato para la realización del Desfile de Día de Muertos por más de 15 millones de pesos la semana pasada”.
Y entonces fue nadamás un vuelo. Uno.
Vuelo privado. Asunto social, ajeno a la responsabilidad pública. Coincidentemente con un contratista.
