Irán amenaza con cortar petróleo y gas a EEUU y sus aliados si se cruzan “líneas rojas”
Irán lanzó este martes una fuerte advertencia dirigida a Estados Unidos y a sus aliados. El régimen de Teherán aseguró que podría privarlos de petróleo y gas “durante años” si Washington traspasa lo que calificó como “líneas rojas”.
La declaración se produce pocas horas antes de que venza el ultimátum impuesto por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien fijó como límite las 20 horas del este para que se reabra el estratégico estrecho de Ormuz.
El estrecho de Ormuz, clave para el petróleo mundial
El conflicto se concentra en el Estrecho de Ormuz, una vía marítima fundamental para el comercio energético global.
Por ese corredor transita aproximadamente el 20 % del petróleo que se consume en el planeta. Las recientes restricciones en la zona provocaron una fuerte volatilidad en los mercados y una suba pronunciada de los precios del crudo en las últimas semanas.

Advertencia de la Guardia Revolucionaria
La amenaza fue difundida a través de un comunicado de la Guardia Revolucionaria Islámica, replicado por medios locales.
“Se acabó la autocontención”, afirmó el organismo militar iraní. Según el texto, cualquier acción estadounidense que cruce sus límites estratégicos desencadenará una respuesta contundente.
“Nuestra respuesta se llevará a cabo sin ninguna consideración, privando a Estados Unidos y a sus aliados de petróleo y gas durante años”, señaló el comunicado. Además, advirtió que, si las fuerzas estadounidenses avanzan más allá de lo permitido por Teherán, la reacción iraní podría trascender el ámbito regional.
Trump eleva el tono con amenazas militares
Las declaraciones de Irán se produjeron después de que Trump endureciera su discurso el día anterior. El mandatario aseguró que Estados Unidos cuenta con un plan capaz de devastar infraestructura estratégica iraní en cuestión de horas.
“Tenemos un plan por el cual cada puente en Irán sería arrasado antes de la medianoche de este martes”, afirmó. También mencionó ataques contra centrales eléctricas que, según dijo, quedarían “fuera de servicio, ardiendo y sin posibilidad de volver a ser utilizadas”.
Trump sostuvo que la operación podría ejecutarse en apenas cuatro horas y reiteró que implicaría una “demolición total”. Sin embargo, matizó sus palabras al afirmar que su gobierno preferiría evitar ese escenario.
A pesar del tono confrontativo, el presidente estadounidense aseguró que continúan las gestiones diplomáticas para reducir la tensión.
“Estamos recibiendo la ayuda de algunos países increíbles que desean que esto termine, ya que a ellos también les afecta”, declaró, en referencia al impacto que una escalada del conflicto tendría en la economía global y en el suministro energético.
