Futbol homicida
En una escena cotidiana muy estremecedora los niños en Palestina buscan dónde caerán las bombas porque prefieren morir a vivir mutilados o dependiendo de por vida, de alguien. En el invierno solicitan en sus cartas de navidad morir “a causa del ruido del mundo”.
Pero la visión de los conservadores, que consideran que son dueños del mundo, planean construir en Gaza una academia de futbol y un estadio nacional en territorio palestino, cuando, en realidad, la población quiere paz. Que los invasores de Isarel salgan, de una vez por todas, de sus tierras. Esta es la percepción de los dueños del balón, a quienes el futbol les ha sido muy útil para adormecer conciencias y distraer a los ignorantes.
Gianni Infantino, presidente de la FIFA, participó en el lanzamiento, en Washington, de la “Junta de Paz”, formada por una veintena de países y presidida por Trump, con el objetivo de robar el territorio árabe que ha sido invadido por varios países y donde los fanáticos judíos consideran que es la tierra prometida.
El mandatario estadounidense anunció una contribución de 10,000 millones de dólares de su país para la reconstrucción de Gaza, devastada por tres años de guerra, una guerra patrocinada e impulsada por Estados Unidos. En la misma estrategia de siempre destruyo su país y luego entregó créditos, con intereses impagables, para la reconstrucción.
Estados Unidos ya no es el imperio que era, y el mundo entero advirtió, por fin que no es una democracia la que se practica en ese país sino la permanente violación a los derechos humanos.
“Van a construir canchas y harán venir a las mayores estrellas mundiales, personas que son estrellas más grandes que tú y yo, Gianni”, dijo Trump dirigiéndose a Infantino.
Esto recuerda las viejas estrategias de uno de los hombres más ricos de México, Lorenzo Zambrano, quien para que la población de los municipios y alcaldías donde su empresa Cemex, contaminaba, y lo sigue haciendo, hasta el exterminio. Organizó una liga de futbol infantil, para que mientras los niños se enfermaban o morían pudieran tener el gusto de usar un uniforme y ser estrellas del futbol de su comunidad.
De este proyecto estuvo encargada Martha Patricia Herrera González, la Directora de Responsabilidad Social y Desarrollo Comunitario así como Directora Global de Impacto Social en CEMEX, actual secretaria de Igualdad e Inclusión del gobierno de Nuevo León, que encabeza Samuel García y quien hace lo posible por figurar como candidata la gubernatura de la identidad por Movimiento Ciudadano.
Con esto detuvo Cemex la inconformidad de la población de manera parcial en 2010, pero sigue la lucha en los lugares donde la empresa que patrocinó la campaña de Samuel García en Nuevo León, sigue contaminando hasta el homicidio.
En ambos casos se trata de una ofensa, donde los derechos humanos se violan disfrazados de un beneficio social, cuando en realidad lo que quieren los niños palestinos es paz, escuela, vivienda, educación, salud. Cuando se tiene conciencia de la realidad difícilmente se persigue un proyecto deportivo como espectador y se prefiere practica el deporte en lugar de practicarlo.
A las grandes empresas y quienes se autodenominan dueños del planeta les conviene que la población mundial contemple los deportes y deje de practicarlos.
Cuando el estómago está vacío no se piensa en los goles sino en la manera de sobrevivir, situación de la que están muy lejos Trump, Gianni Infantino, los Zambrano, Samuel García y toda esa fauna que sólo vela por sus intereses, es decir, por las minorías o sea las élites deshumanizadas.
Triques
Futbol homicida
Por José García Sánchez
En una escena cotidiana muy estremecedora los niños en Palestina buscan dónde caerán las bombas porque prefieren morir a vivir mutilados o dependiendo de por vida, de alguien. En el invierno solicitan en sus cartas de navidad morir “a causa del ruido del mundo”.
Pero la visión de los conservadores, que consideran que son dueños del mundo, planean construir en Gaza una academia de futbol y un estadio nacional en territorio palestino, cuando, en realidad, la población quiere paz. Que los invasores de Isarel salgan, de una vez por todas, de sus tierras. Esta es la percepción de los dueños del balón, a quienes el futbol les ha sido muy útil para adormecer conciencias y distraer a los ignorantes.
Gianni Infantino, presidente de la FIFA, participó en el lanzamiento, en Washington, de la “Junta de Paz”, formada por una veintena de países y presidida por Trump, con el objetivo de robar el territorio árabe que ha sido invadido por varios países y donde los fanáticos judíos consideran que es la tierra prometida.
El mandatario estadounidense anunció una contribución de 10,000 millones de dólares de su país para la reconstrucción de Gaza, devastada por tres años de guerra, una guerra patrocinada e impulsada por Estados Unidos. En la misma estrategia de siempre destruyo su país y luego entregó créditos, con intereses impagables, para la reconstrucción.
Estados Unidos ya no es el imperio que era, y el mundo entero advirtió, por fin que no es una democracia la que se practica en ese país sino la permanente violación a los derechos humanos.
“Van a construir canchas y harán venir a las mayores estrellas mundiales, personas que son estrellas más grandes que tú y yo, Gianni”, dijo Trump dirigiéndose a Infantino.
Esto recuerda las viejas estrategias de uno de los hombres más ricos de México, Lorenzo Zambrano, quien para que la población de los municipios y alcaldías donde su empresa Cemex, contaminaba, y lo sigue haciendo, hasta el exterminio. Organizó una liga de futbol infantil, para que mientras los niños se enfermaban o morían pudieran tener el gusto de usar un uniforme y ser estrellas del futbol de su comunidad.
De este proyecto estuvo encargada Martha Patricia Herrera González, la Directora de Responsabilidad Social y Desarrollo Comunitario así como Directora Global de Impacto Social en CEMEX, actual secretaria de Igualdad e Inclusión del gobierno de Nuevo León, que encabeza Samuel García y quien hace lo posible por figurar como candidata la gubernatura de la identidad por Movimiento Ciudadano.
Con esto detuvo Cemex la inconformidad de la población de manera parcial en 2010, pero sigue la lucha en los lugares donde la empresa que patrocinó la campaña de Samuel García en Nuevo León, sigue contaminando hasta el homicidio.
En ambos casos se trata de una ofensa, donde los derechos humanos se violan disfrazados de un beneficio social, cuando en realidad lo que quieren los niños palestinos es paz, escuela, vivienda, educación, salud. Cuando se tiene conciencia de la realidad difícilmente se persigue un proyecto deportivo como espectador y se prefiere practica el deporte en lugar de practicarlo.
A las grandes empresas y quienes se autodenominan dueños del planeta les conviene que la población mundial contemple los deportes y deje de practicarlos.
Cuando el estómago está vacío no se piensa en los goles sino en la manera de sobrevivir, situación de la que están muy lejos Trump, Gianni Infantino, los Zambrano, Samuel García y toda esa fauna que sólo vela por sus intereses, es decir, por las minorías o sea las élites deshumanizadas.