Frustración política lleva a “Alito” a los golpes
Sheinbaum cuestiona violencia de dirigente priista y advierte que México vive una etapa distinta, marcada por diálogo, democracia y racionalidad.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo atribuyó a la frustración política de Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas los episodios de violencia protagonizados por el dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), al considerar que su partido atraviesa un proceso de debilitamiento electoral, pérdida de militancia y menor respaldo ciudadano.
Durante la Mañanera del Pueblo, la mandataria sostuvo que la violencia forma parte de una vieja práctica asociada con sectores del priismo y recordó los antecedentes de grupos porriles vinculados con instituciones educativas y estructuras políticas de otras épocas.
Sheinbaum afirmó que cuando disminuyen los votos, las movilizaciones y la presencia política del PRI, su dirigencia recurre a métodos que, dijo, corresponden a un pasado que ya no tiene cabida en la vida pública del país.
Como ejemplo, relató un episodio que presenció durante su juventud en las inmediaciones de las facultades de Economía y Derecho, donde grupos porriles habrían agredido físicamente a estudiantes que se oponían a determinadas prácticas.
La Presidenta recordó particularmente el caso de un joven que salió en defensa de una compañera y fue golpeado por integrantes de estos grupos, quienes, según su relato, incluso utilizaron una botella durante la agresión.
A partir de este recuerdo, Sheinbaum señaló que esas prácticas representan el origen político de una generación que, a su juicio, todavía recurre a la confrontación física cuando enfrenta situaciones adversas.
La mandataria cuestionó que el dirigente priista mantenga una conducta que, consideró, corresponde a una etapa política superada. “México está en otro momento”, planteó, al defender el diálogo, la democracia y la búsqueda de acuerdos como vías para resolver las diferencias políticas.
En ese contexto, sostuvo que el uso de la violencia no debe convertirse en una herramienta para dirimir controversias ni dentro de los espacios legislativos ni en las calles.
Sheinbaum también vinculó los recientes episodios de confrontación con la situación política que enfrenta el PRI, al asegurar que el partido ha perdido presencia, simpatizantes y credibilidad frente a la ciudadanía.
De acuerdo con su lectura, esa pérdida de respaldo habría generado frustración en la dirigencia priista, particularmente en Moreno Cárdenas, quien, señaló, responde mediante la confrontación.
La Presidenta hizo además un llamado a evitar provocaciones y no responder con violencia ante los enfrentamientos políticos. Consideró que quienes recurren a estas conductas buscan generar escenarios de confrontación y regresar a prácticas que, afirmó, pertenecen a un régimen político del pasado.
Sheinbaum insistió en que el país atraviesa una transformación de sus formas de participación política y que las diferencias deben procesarse mediante instituciones, debate público y mecanismos democráticos.
La mandataria concluyó que los actos de confrontación terminan exhibiendo a quienes los protagonizan y sostuvo que el comportamiento de la actual dirigencia priista refleja, desde su perspectiva, prácticas de un viejo modelo político que enfrenta cada vez mayor rechazo ciudadano.
La disputa política, de esta manera, volvió a colocar al PRI y a su dirigente nacional en el centro de la confrontación pública, mientras desde Palacio Nacional se llamó a evitar que las diferencias partidistas deriven nuevamente en violencia.
