ESPAÑA AHÍ TE VOY
Yo no voy, la presidenta Sheinbaum se va a Barcelona, a reunirse con sus homólogos que piensan como ella, incluido el tal Pedro Sánchez, al que Trump también trae en la mira, por ser anti estadunidense. La historia de España y México ha sido siempre amigable, quitando en el camino una o dos penas de rompimiento, cuando el general Lázaro Cárdenas, en plena Guerra Civil apoyaba a los antifranquistas. Los alzados. Hubo otra más reciente cuando Echeverría montó en cólera y bajó del avión de Iberia, que iba lleno de españoles a Madrid, porque dizque rompía relaciones con España, que no las había. Hubo años de amorío, cuando Jolopo buscaba sus raíces en Caparroso y se fue a aquel pueblo donde nació uno de sus antepasados, en Navarra, España, en 1977 se trepó al Air Force Uno mexica y se marchó. Paró el pueblo. En ese pueblo se detuvo el reloj. Llegaba un jefe de Estado y mexicano, además, que eran como hermanos.
Caparroso es el lugar de origen de los antepasados de José López Portillo, quienes emigraron a México aproximadamente 400 años antes de la visita. La visita ocurrió en octubre de 1977. El pueblo lo recibió calurosamente, con gran parte de la población en las calles. Durante su estancia, fue nombrado “alcalde honorario” o “hijo distinguido” y recibió el bastón de mando de la localidad, mostrándolo desde la terraza del Ayuntamiento ante una multitud. El Archivo de Navarra ha recordado esta visita como un hito emotivo en las relaciones de López Portillo con España. López Portillo llegó y contrató maquinaria y puso la luz al pueblo y les pavimentó varias calles, eran los tiempos que administrábamos la abundancia.
EL INGRATO
Luego llegó un ingrato que se metió con el rey y sus gobernantes, AMLO quería entre sus locuras, que le pidieran perdón, por la Conquista de México y le dijeron nones. Un día el rey amaneció de buenas y algo aligeró de aquella conquista y los cuatroteistas del gobierno echaron las campanas al vuelo.
Veo en El País que la presidenta Sheinbaum vuela mañana a España. Va a Barcelona y se encuentra con Pedro Sánchez, con el rey no hay nada agendado.
El País: “La visita a Barcelona será la primera de un presidente mexicano desde 2018. En aquella ocasión, Enrique Peña Nieto se reunió con Mariano Rajoy, del conservador Partido Popular, y con los Reyes. Un año después, ya en la Administración de López Obrador y con Sánchez en La Moncloa, el socialista visitó al primer mandatario de izquierdas en democracia en Ciudad de México.
Menos de dos meses después, todo voló por los aires. El mandatario latinoamericano envió una carta a Felipe VI en la que exigía a la Corona española un gesto de reparación a los pueblos indígenas. La idea era lograr esa muestra simbólica de cara a los 500 años de la caída de Tenochtitlan, la gran capital del imperio mexica, y los 200 años de la independencia. El resultado fue una crisis que apenas ahora comienza a distensarse. Los primeros guiños se dieron en el mundo de la cultura. España fue el país invitado de honor de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara en 2024. Un año más tarde, se le otorgó el premio Princesa de Asturias al Museo Nacional de Antropología de México. Sin embargo, el punto de inflexión quedó marcado el 16 de marzo. Durante la visita a la exposición La mitad del mundo. La mujer en el México indígena, organizada por el Ministerio de Asuntos Exteriores español y la Secretaría de Cultura de México, el rey Felipe VI reconoció que “hubo mucho abuso” y “controversias éticas” en la colonización de América”.
En esas andan.
