EN EL PLAZA
De Hemingway: “Cuando sueño con la vida después de la muerte en el cielo, la acción siempre transcurre en el Ritz de París”. Camelot
Ayer mismo espiando las redes, encontré una nota que el hotel Plaza, famosísimo en Nueva York en la Quinta Avenida y a unos pasos de Central Park, cerraba sus puertas. Yo Mero tenía conocimiento de que hace años habían comprado en tipo condominios los jeques árabes del mundo y los ricachones para allí habitar.
Es un hotel majestuoso, digo, yo me he metido un par de veces a su bar o cafeterías y allí te tomas un drink o café o algún sándwich, y admiras al fondo para ir a los baños las galerías de quiénes famosos allí se han hospedado, desde Los Beatles, Sinatra, hasta el que sospeches.
Entre mil dólares y 4 mil cuesta dormir una noche, el tiempo que yo andaba allá. Cuando pregunté el precio les dije como doña Minga: Ay manito, conpermisito, ahora vuelvo.
Plaza es sinónimo de grandeza neoryorkina.
Es famoso por su imponente arquitectura de estilo francés, su historia centenaria y su constante presencia en la cultura popular. Abrió sus puertas el 1 de octubre de 1907 y desde entonces se considera un símbolo del lujo tradicional en Manhattan. Fue declarado Monumento Histórico Nacional de Estados Unidos en 1969. Destaca por su diseño de estilo Beaux-Arts, con una fachada de caliza blanca, detalles ornamentales y techos de cobre verde frente a Central Park y la Quinta Avenida. Ha aparecido en numerosas películas y libros, siendo especialmente recordado por la película Mi pobre angelito 2: Perdido en Nueva York y por la saga infantil de libros Eloise en el Plaza. Los dueños son ahora los árabes de Qatar, quiénes más.
CIERRA EN ENERO 4 AÑOS
Pues este hotel cerrará para una restauración integral de su fachada histórica que se extenderá durante al menos cuatro años. Así lo anunció la empresa que opera el establecimiento de 18 plantas.
El proyecto responde a la necesidad de reparar y conservar el exterior del edificio de 119 años de antigüedad, aunque la compañía no reveló el costo ni el alcance exacto de las obras. La noticia, adelantada por The New York Times, generó incertidumbre entre huéspedes con reservas vigentes, residentes de los 181 condominios del edificio y los 378 empleados sindicalizados que trabajan en el hotel. Y por Mi Mero que ella iba en este mes que viene.
AQUELLA FIESTA
Pues un noviembre de 1966, presente lo tengo yo, el gran escritor Truman Capote festejó a la editora y dueña del periódico Washington Post, Katherine Graham, con el baile del año y del siglo y del futuro, aun nadie lo ha superado. Solo 500 invitados, ni uno más, y, como dijo el locutor cuando estaba narrando para la NBC el evento: “Si usted no está en la lista de invitados del legendario Baile de Blanco y Negro (Black and White Ball) de Truman Capote, usted simplemente no existe en la alta sociedad de Nueva York”.
Pues si.
