El Zócalo se convierte en galería viva: el nopal como arte público, economía creativa y símbolo de resistencia
La Plaza de la Constitución dejó de ser sólo el corazón político del país para transformarse en un espacio de contemplación y diálogo cultural. Con la inauguración de la exposición “Nopalera en el Corazón”, la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, impulsó una propuesta que coloca al arte urbano, la identidad y el espacio público como ejes de reflexión colectiva.
La muestra reúne 200 esculturas de nopal intervenidas por artistas y colectivos capitalinos, que convierten al Zócalo en una galería a cielo abierto donde conviven distintas técnicas, discursos y visiones contemporáneas. Más que una exposición estética, el proyecto propone una resignificación del nopal como símbolo histórico, social y económico que atraviesa la vida cotidiana de la ciudad.
Durante el recorrido inaugural, Brugada Molina subrayó que el nopal no sólo representa una herencia milenaria, sino que sigue siendo un elemento vigente en la construcción del presente y del futuro. “Aquí confluyen 200 miradas que dialogan con un símbolo ancestral, pero también con las luchas, la creatividad y la identidad de nuestra ciudad”, señaló.
Desde este enfoque, “Nopalera en el Corazón” plantea al arte como una herramienta de apropiación del espacio público y de fortalecimiento del tejido social. Las piezas exhibidas abordan temas que van desde referencias prehispánicas y abstractas hasta proclamas sociales, sátira gráfica y reflexiones sobre la naturaleza, mostrando la diversidad cultural de la capital.
La mandataria capitalina destacó además el valor productivo del nopal, al recordar que es alimento, medicina y base de sistemas agroecológicos que sostienen a miles de familias, particularmente en zonas como Milpa Alta, cuyos productores serán integrados a las actividades culturales que acompañarán la exposición.

En este sentido, la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México anunció que la muestra será acompañada por música, teatro, charlas y encuentros comunitarios, con el objetivo de mantener al Zócalo como un espacio activo de intercambio cultural. La titular de la dependencia, Ana Francis López Bayghen Patiño, explicó que esta segunda etapa del proyecto amplió significativamente su alcance, al pasar de 50 a 200 piezas, consolidando la iniciativa como una de las intervenciones artísticas más relevantes del inicio de 2026.
El Zócalo se convierte en galería viva: el nopal como arte público, economía creativa y símbolo de resistencia
La funcionaria detalló que las obras reflejan una amplia pluralidad de voces: 113 piezas fueron realizadas por artistas hombres, 63 por mujeres y 23 por colectivos o dúos, con técnicas que van desde pintura y grabado hasta ensamblajes escultóricos y materiales mixtos.
Para las y los creadores, exponer en el Zócalo implica romper con los circuitos tradicionales del arte. La artista Valentina Olmedo, autora de la obra Aztlán, destacó que llevar estas piezas a la principal plaza pública del país “convierte al arte en una experiencia compartida, más cercana y accesible, que cuestiona quién legitima y para quién se produce la cultura”.

La exposición estará abierta al público del 9 de enero al 9 de febrero de 2026, y posteriormente se prevé que las esculturas recorran distintos puntos emblemáticos de la ciudad, e incluso acompañen actividades vinculadas al próximo Mundial de Futbol. Además, Clara Brugada adelantó la propuesta de una futura exposición dedicada al ajolote, como otro símbolo nacional asociado a la regeneración, la vida y la defensa de la soberanía.
Así, el Zócalo capitalino se consolida no sólo como escenario de actos oficiales, sino como un laboratorio cultural donde el arte dialoga con la historia, la identidad y las dinámicas sociales de la Ciudad de México.
