El núcleo de la Tierra esconde un secreto que cambia la percepción planetaria
La Chispa revela en este análisis que el núcleo de la Tierra esconde un secreto que podría cambiar lo que creemos saber sobre el origen del agua. Un estudio estima una concentración de entre el 0,07% y el 0,36% en peso, lo que obligaría a repensar cuánto agua llegó del espacio y cuánta pudo gestarse desde el interior.
El núcleo de la Tierra esconde un secreto sobre el agua
Un experimento de laboratorio publicado el 10 de febrero en Nature Communications sugiere que el núcleo terrestre podría albergar una reserva muy superior a la que se suponía de hidrógeno, el ingrediente esencial del agua. Los autores estiman que esa fracción oscilaría entre el 0,07% y el 0,36% en peso y que equivaldría a entre nueve y 45 veces el hidrógeno contenido hoy en todos los océanos. La cifra no implica océanos ocultos bajo nuestros pies, pero sí reabre el debate sobre el balance hídrico global y la formación del planeta.
El estudio que sacude a la comunidad científica
El trabajo lo firma un equipo encabezado por el geocientífico Dongyang Huang, con afiliación en la Universidad de Pekín y la Escuela Politécnica Federal de Zúrich. Para superar la dificultad de medir hidrógeno en condiciones extremas, simularon presiones del interior terrestre con celdas de yunque de diamante calentadas con láser. Luego analizaron las muestras con tomografía por sonda atómica, detectando hidrógeno en nanostructuras ricas en silicio dentro de aleaciones de hierro.

El salto conceptual consiste en usar el silicio como “regla” para estimar el hidrógeno total del núcleo. Así, el núcleo de la Tierra esconde un secreto que no solo afecta la geofísica, sino también los modelos de acreción planetaria. Según los autores, una cantidad así implicaría que la mayor parte del hidrógeno se incorporó durante las fases tempranas de formación del planeta, no solo por bombardeo tardío de cometas.
¿Cometas o formación interna?
Esta hipótesis desafía la narrativa popular de que el agua llegó después. Mediciones de la misión Rosetta en el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko mostraron una proporción de deuterio más alta que la de los océanos terrestres, debilitando la idea de un origen exclusivamente cometario.

En paralelo, estudios sobre condritas carbonáceas apuntan a meteoritos primitivos como fuentes más compatibles con la firma isotópica terrestre. Todo esto refuerza la posibilidad de que el núcleo de la Tierra esconde un secreto ligado a una historia temprana de volátiles, donde el reparto entre núcleo, manto y superficie sería clave.
Incertidumbres y debate abierto
Los propios autores advierten limitaciones técnicas, especialmente al cuantificar hidrógeno, el elemento más ligero y difícil de medir. Aun así, si futuras investigaciones confirman estos valores, el núcleo podría ser el mayor almacén de hidrógeno del planeta, redefiniendo nuestra comprensión del origen del agua y del interior terrestre.
