EL FUTBOL NOS UNE
El futbol es arte, pasión y engaño. Decía Menotti. Camelot
Mientras el gato, un elefante, un pato loco y hasta mi perra Bianca pronostican el triunfo de México, que hoy cierra su primera etapa mundialista. Hoy las noticias y los noticieros pasan a segundo plano, el ataque de la cancelación de Visas a narco gobernadores de Morena y personajes que se desnudan, como Monsiváis desnudó a AMLO en el Universal y Ken Salazar echa un poco de lumbre a AMLO, más con el fin de quitarse la complicidad con pasaporte que ejerció cuando aquel era presidente y Ken embajador de Estados Unidos en México, le habrían dicho en otros tiempos La Ardilla, porque no saldría de Los Pinos, aunque aquí no salía del Palacio Nacional, ya le tenían hasta su asiento reservado. Hoy huye ante la embestida de Trump arrojando leña al expresidente.
Es difícil vivir estos días para quienes escribimos a diario, al menos de lunes a sábado, porque nada importa más que los cuatro o cinco partidos que VIX tiene diario por TV de Azcárraga. Hoy hay dos que seguro no nos perdemos, Brasil y el de México por las 7 de la noche. Cierren las puertas.
Hay tanto que ver pero no hay tiempo, ni siquiera la de Netflix del gran Rafa Nadal, series llegan y allí se están congelando, porque el Mundial es parte de nuestras vidas, como la tienda Liverpool.
Me puse a recordar el cine, uno abre y ve series y a veces se antoja una viejita, de las buenas. Como esta que vi hace días.
HABLEMOS DE CINE (GASLIT)
Está en el sistema de series de TV, en Roku y quizá en algunos otros canales, una joya de la cinematografía, donde revelan las causas del caso Watergate, aquel que le costó la caída a Richard Nixon. Se llama Gaslit (ignoro el porqué) y la actúan la gran Julia Roberts y Sean Penn, dos grandes de Hollywood. Cuenta la historia de Martha Mitchell, la esposa del fiscal general de Nixon, su jefe de campaña y amigo personal, John Mitchell, en los vericuetos aquellos cuando unos plomeros entraron de chismosos a espiar al edificio Watergate de Washington a los rivales demócratas y la historia se vivió diferente. Sigue la pista al dinero, le decía el viejo chismoso Garganta Profunda a Bob Woodward y Carl Bernstein, en aquellas escenas de todos los hombres del presidente, película actuada por Robert Redford y Dustin Hoffman, donde el famoso Garganta Profunda resultó ser el segundo del FBI, viejo chismoso que cambio la historia a base de traiciones, porque su jefe era el presidente, según lo revelaron los periodistas a la muerte del corre-ve-y-dile. En la entrevista a Nixon con Frost, el presidente reconoció que quien abrió ese ostión para que se conociera la corrupción, fue Martha Mitchell, la esposa de su fiscal, ella y nadie más. Nixon terminó cesando y odiando al amigo y a ella. A ellos les costó su matrimonio y su carrera de éxito. Cinta buena en casi 10 capítulos que revelan los intrincados caminos cuando la historia se fue por el espionaje, porque Nixon aventajaba en la reelección casi con 20 puntos y fueron a entregar la corona gratis, otra, cuando comenzó a grabar sus disparates esto terminó de hundirlo. La mayoría de ellos terminaron en la cárcel, purgando penas menores, Gerald Ford amnistió al presidente y a varios más. Pero la actuación de Julia Roberts y Sean Penn, vale la cinta.
