El caso del general Gerardo Mérida Sánchez

Por Armando Guzmán

Queridos amigos, hoy vengo a aclarar muchas de las dudas sobre el proceso contra el general Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad de Sinaloa.
En AEI Noticias sabemos que este proceso genera de inmediato una serie de preguntas, debido a que los sistemas jurídicos de EE. UU. y México son tan distintos.
Algo que debo anticiparles es que el cargo de conspiración para importar narcóticos, al que los abogados se refieren como cargos definidos en el capítulo 21 U.S.C. §§ 959, 960 y 963, es realmente el “cargo estrella” en casos de narcotráfico internacional.
En este caso, los fiscales necesitan probar en la corte:
1. La existencia de una conspiración para importar drogas a EE. UU., y
2. Que el acusado sabía de la conspiración y que voluntariamente se unió a ella.
Ojo aquí: los fiscales no necesitan probar que él tocó la droga ni que estuvo físicamente en EE. UU. Lo único que deben demostrar es que el general participó en la estructura que facilitó la importación.
De ahí que las penas posibles vayan de un mínimo obligatorio de 10 años hasta cadena perpetua.
Lo mismo ocurre con la conspiración para poseer y traficar armas de guerra (18 U.S.C. § 924(c) y § 924(o)).
Este cargo es muy serio porque no requiere que el acusado haya disparado un arma. Basta con que la conspiración incluya armas automáticas o “dispositivos destructivos”.
Y eso también conlleva penas muy duras en EE. UU., incluyendo mínimos obligatorios acumulativos. Por eso, si se prueba este cargo, podría llevar a penas de 30 años mínimo.
¿Qué hace fuerte o débil el caso de la fiscalía?
Fortalezas para los fiscales
• Testigos cooperantes.
• Personas del propio Cártel de Sinaloa que habrían acordado con el general las actividades que él realizaría desde sus puestos de gobierno a favor del cártel.
• Interceptaciones de mensajes y posiblemente grabaciones.
• Informes de agencias como la DEA, Homeland Security, el FBI y hasta la CIA, que tienen mucho peso en estas cortes.
• Declaraciones de coacusados que ya se entregaron. En este caso, estarían los Chapitos y muy posiblemente también el Mayo Zambada.
Debilidades que podría aprovechar la defensa
• Que los testigos cooperantes tienen credibilidad limitada (por ser narcos, rivales o exfuncionarios).
• Posible falta de evidencia directa.
• Acusaciones basadas en lo que dice la gente, lo que aquí llaman “hearsay”.
• Lo más importante para los fiscales será conectar los actos del general Mérida con consecuencias directas en EE. UU.
¿Qué hará la defensa?
Hay que recordar que se trata de una exfiscal que conoce muy bien los métodos de la Fiscalía del Distrito Sur.
Y aquí es donde se pone interesante:
El 6 de agosto entraremos seguramente en la etapa de descubrimiento. Ahí la fiscalía entregará las pruebas a la defensa.
Lo que ocurrirá entonces es que la defensa:
• Presentará mociones para suprimir esa evidencia.
• Solicitará nuevas audiencias con testigos, especialmente si sospechan que hubo falsedad en órdenes judiciales.
Además, por ser el primero y único en poder de la justicia de EE. UU., es muy probable que el general Mérida solicite la separación de su juicio respecto a los otros coacusados.
En resumen
Este caso no es un trámite para la fiscalía. Una defensa bien armada puede complicar muchísimo la narrativa del gobierno.
Este caso es para seguirlo de cerca.


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