EEUU se va de Irak, la seguridad peligra tras su partida
La Chispa te informa que EEUU se va de Irak y deja una nueva etapa para la seguridad de la zona. El miércoles 30 de septiembre de 2026, Estados Unidos completó la retirada de sus últimos soldados, en cumplimiento del acuerdo alcanzado con Bagdad en 2024. El Pentágono confirmó el cierre formal de la misión.
EEUU se va de Irak y termina una misión de 12 años
La salida pone fin a la Operación Resolución Inherente, iniciada en 2014 para combatir al Estado Islámico (EI). La misión estadounidense terminó oficialmente después de una presencia militar intermitente que comenzó con la invasión de 2003, seguida de una retirada en 2011 y el regreso de tropas en 2014.
¿Qué cambia para Irak?
Bagdad asume ahora la responsabilidad principal de su seguridad, aunque Washington mantendrá vínculos de cooperación, incluidos entrenamiento e intercambio de inteligencia. El Gobierno iraquí presenta la salida como una nueva etapa de soberanía nacional, mientras analistas advierten que persisten desafíos relacionados con los remanentes del EI y las milicias respaldadas por Irán.

El desafío de las milicias
El desarme de los grupos armados continúa siendo uno de los principales problemas internos. El Gobierno iraquí extendió hasta el 30 de junio de 2027 el plazo para avanzar en la entrega de armas y la integración bajo control estatal. Sin embargo, algunas facciones poderosas han rechazado desarmarse, lo que mantiene abierta la discusión sobre quién ejercerá el control efectivo de la seguridad.
Seguridad en Kurdistán tras la salida estadounidense
La retirada también genera preocupación en la región autónoma del Kurdistán, especialmente después de la salida de las tropas y sistemas estadounidenses de defensa aérea de Erbil. Autoridades y analistas han señalado riesgos para las comunidades vulnerables y ante posibles ataques de grupos armados. EEUU se va de Irak, pero el cambio no elimina las tensiones regionales ni la presencia de otras fuerzas extranjeras.
¿Termina la relación entre Washington y Bagdad?
No necesariamente. La salida militar representa el final de la misión de coalición, pero ambos gobiernos pueden mantener una relación basada en cooperación económica, diplomática, entrenamiento e intercambio de información. La transición busca sustituir una misión militar internacional por una estructura de seguridad liderada principalmente por Irak.
Un nuevo escenario para Medio Oriente
EEUU se va de Irak mientras la región enfrenta tensiones entre Estados Unidos, Irán y sus aliados. Para Irak, el reto será mantener el control territorial, contener a los grupos armados y evitar que los remanentes del Estado Islámico aprovechen cualquier vacío de seguridad. La retirada, por tanto, no representa el final de los desafíos, sino el inicio de una nueva fase para Bagdad.
