EEUU niega estar en guerra con Venezuela y dice que la captura de Maduro fue una “Operación Policial”
La Chispa te cuenta que EEUU niega estar en guerra con Venezuela ante la ONU y ante el mundo, en medio de una de las crisis geopolíticas más intensas de 2026. Pese a las operaciones militares recientes, Estados Unidos insiste en que no hay un conflicto armado formal con Venezuela, lo que ha generado debates, protestas y movimientos en gobiernos y organismos internacionales.
¿Qué Está Ocurriendo Realmente?
El gobierno estadounidense, a través de su embajador ante la ONU Mike Waltz y el secretario de Estado Marco Rubio, ha reiterado que EEUU niega estar en guerra con Venezuela, argumentando que la detención de Nicolás Maduro fue parte de una operación contra el narcotráfico y no un acto de guerra o ocupación.
Este enfoque oficial sostiene que la acción fue una “operación policial” para enfrentar amenazas criminales y no una invasión militar tradicional, rechazando así las acusaciones de una guerra abierta.

Reacciones Internacionales y Controversias
Las declaraciones de Estados Unidos han sido objeto de críticas y escepticismo a nivel mundial. Venezuela y varios gobiernos aliados han denunciado que la acción estadounidense constituye una agresión, acusando a Washington de buscar control político y económico sobre el país sudamericano.
Organizaciones de derechos humanos y expertos legales han cuestionado la legitimidad de la operación, argumentando que aunque EEUU niega estar en guerra con Venezuela, la realidad en el terreno refleja tensiones que muchos describen como un conflicto indirecto o “guerra encubierta”.

¿Qué Implica para la Región?
La crisis —que incluye ataques, discusiones en el Consejo de Seguridad de la ONU, y acusaciones mutuas— tiene implicaciones profundas para América Latina. Países de la región han expresado preocupación por la estabilidad, el respeto al derecho internacional y las repercusiones económicas y humanitarias de este episodio.
EE.UU. ha tratado de posicionar su acción como un esfuerzo para combatir el narcotráfico y promover una transición hacia una nueva etapa política en Venezuela, aunque opositores sostienen que esto no elimina las preocupaciones sobre soberanía y ocupación.
