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De revolucionario (EZLN-EPR) a preso político.

De revolucionario (EZLN-EPR) a preso político.

Indígena chol —preso político en dos ocasiones—, Juan Díaz Montejo nació el 16 de octubre de 1974 en Tumbalá, Chiapas, en un hogar revolucionario.
Sus padres, originarios de la comunidad Mariscal Yehuitz, fueron de los primeros en incorporarse a las Fuerzas de Liberación Nacional (FLN); organización que años más tarde dio origen al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).
Él, siendo niño, inició su militancia política en la Asociación Nacional Campesina Independiente Emiliano Zapata  (ANCIEZ), brazo político del EZLN, pero pronto sería adoctrinado y cooptado por el Partido Revolucionario Obrero Clandestino Unión del Pueblo (PROCUP).
Esto último inició en Yajalón, Chiapas, cuando Juan Díaz Montejo terminaba la educación secundaria y apenas masticaba el español; prosiguió en el Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario 44 y se consolidó en la Escuela Normal Rural Mactumactzá; en Tuxtla Gutiérrez.
Quién lo formó políticamente en el Marxismo Leninismo fue el ingeniero Javier Ortega Villatoro (+); profesor del CBTA 44; el mismo que me entrenó para ingresar al movimiento revolucionario tras el alzamiento del EZLN en 1994, y a quien honramos en este texto.
Las motivaciones de Juan Díaz Montejo para incorporarse a las filas revolucionarias son las mismas que agitaron a muchos indígenas chiapanecos: su abuelo fue peón en la Finca La Primavera, en Tumbalá, y él mismo vivió en carne propia la pobreza y enfermedad que por siglos se padece en la región.
En entrevista, nos dice: “Es un orgullo para mí haber salido de un pueblo aislado y marginado; sin acercamiento a la cultura universal y a los conocimientos científicos. Por supuesto, me marcó mucho el movimiento de las FLN, el alzamiento del EZLN, el movimiento de la Iglesia y sus Comunidades de Base. Influyeron mucho en mi desarrollo intelectual; lo mismo que la Radio Rebelde de Cuba”.
Con todo este bagaje, se incorporó primero al movimiento social (la ANCIEZ) y más tarde al movimiento revolucionario (PROCUP-EPR).
“Pude comprender cómo funciona este sistema social y económico, y me vi obligado a aportar para la transformación del sistema de opresión y explotación. Eso me llevó, en mi juventud, a pensar integrarme a un movimiento revolucionario”; cuenta.
Para explicar su formación intelectual, describe que estudió sus primeros dos años de educación primaria en su comunidad; terminó la primaria en un internado de Salto de Agua; se mantuvo dos años de secundaria en el mismo pueblo y emigró a Yajalón a cursar el tercer año de secundaria.
En Yajalón conoció al profesor Javier Ortega Villatoro (+) y él se hizo cargo de su educación política; en la secundaria y el bachillerato. Después se inscribió a la Normal Rural Mactumactzá y hasta allá lo visitaba su instructor de marxismo-leninismo.
En realidad, Juan Díaz Montejo quería estudiar para Médico Veterinario Zootecnista, pero la situación económica no se lo permitió. En la Normal, tuvo acceso “a las teorías de la revolución socialista” y llegó a ser uno de los dirigentes nacionales de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM).
“Estando en la Normal Rural Mactumactzá tuve acercamiento con varias corrientes del pensamiento revolucionario, y me alejé del movimiento zapatista. Tuve más influencia del marxismo-leninismo y me acerqué al Frente Amplio de Liberación Nacional”.
–En Mactumactzá también se fortalece tu relación con el ingeniero  Javier Ortega Villatoro…
–Es correcto. El ingeniero Javier Ortega fue mi maestro en el CBTA, pero también mi maestro ideológico. Lo conocí desde el tercero de secundaria, pero es hasta 1995 cuando llega a Mactumactzá y me propone estudiar la teoría marxista-leninista. Luego eso me llevó al FACML, un frente de masas.
En Mactumactzá, Juan Díaz Montejo tuvo el acercamiento a la PROCUP-PDLP. “Participé en sus organizaciones de masas; después decidí integrar de tiempo completo con ellos, pero después de las divisiones de 1998 decidí retirarme de la organización”; que ya se llamaba Ejército Popular Revolucionario (EPR),
–Te toca la transición del PROCUP al EPR…
–Es correcto. Eso fue en 1996, cuando hizo su aparición el 28 de agosto. Participamos, pero en 1998, cuando se da la división, me retiro y prefiero no seguir con ninguna de las partes, porque me generó decepción.
“En la juventud somos más aventureros y el máximo sueño de un revolucionario es luchar por la transformación del país. Entonces me integré con mucho entusiasmo y cuando se da la división, me genera decepción, frustración y se siente la derrota.
“Uno ve cercano el triunfo de la revolución socialista y cuando se dan las divisiones, impacta mucho en nuestras vidas, Por eso decidí retirarme y después de descansar un año opté por construir un movimiento que aspiraba a tener un partido, un frente de masas y un ejército, pero ya no me fue posible y me quedé en un frente de masas desde el año 2001”.
La lucha en el Frente Democrático Revolucionario de Obreros y Campesinos (FDROC, de corte ambientalista) llevó a Juan Díaz Montejo a la cárcel en dos ocasiones. La primera por no permitir el acceso de camiones a un basurero municipal, que contaminaba a las comunidades cercanas, y la segunda por supuestamente participar en un bloqueo armado en la carretera Comitán-San Cristóbal de Las Casas.
–Quiero creer que cuando abandonas la lucha armada revolucionaria, no conoces las causas de las rupturas internas, Tuve la oportunidad de acerté llegar el libro La revolución imposible y ahí se va aclarando las motivaciones…
–Es correcto: uno tiene la idea. pero no la confirmación. Ya leí el libro de su autoría y cuando vi el título no me simpatizó. Pensaba que negaba la posibilidad de una revolución, pero ahora que lo leí entendí porqué usted le puso ese nombre. Efectivamente hubo divisiones, desviaciones, corrupción en el manejo de los recursos económicos y falta de comprensión de la teoría del marximo-leninismo.
“Usted habla de la no comprensión del Centralismo Democrático y eso se dejaba ver. Por eso, cuando me entero de la división, decido no participar con ninguna de las partes, en virtud de que se hacen ver las deficiencias del movimiento”.
–¿Dónde te encontrabas cuando decides salir?
–Me encontraba en Guerrero. Decido regresar a Chiapas; al momento sin ningún rumbo, pero nos encontramos con compañeros e intentamos construir un nuevo movimiento, pero no fue posible.
–Sin embargo, construyeron un movimiento de masas, que te ha llevado dos veces a la cárcel…
–Sí; en el 2001 me incorporé a un movimiento en defensa de la ecología, en Comitán. Aquí hay un relleno sanitario entre comillas, en el ejido Pashtón Acapulco, y el basurero no funcionaba bien. Había enfermedades muy graves, producto de la contaminación e iniciamos a exigir la corrección del relleno sanitario.
“Los campesinos decidieron bloquear la entrada de camiones a ese basurero y se giró una orden de aprehensión en mi contra, acusándome de ser un agitador profesional, y me acusaron de robo con violencia de los camiones.  Afortunadamente se lograron mejoras en drenajes y agua potable en las comunidades.
“Pasados los años, en 2014, me inventan el delito de atentado contra la paz del estado y la colectividad, de un bloqueo que no participé. Y finalmente en 2017, en el gobierno de Manuel Velasco, me detuvieron y pasé un año y medio en El Amate, y luego prisión domiciliaria; en total fueron 6 años y 9 meses”.
Juan Díaz Montejo salió absuelto por falta de pruebas, pero después, al poco tiempo, en diciembre del 2024 “me detienen nuevamente, acusado de atentado contra la paz, por un bloqueo armado en la entrada de Comitán, y me relacionan con la delincuencia organizada.
“Dicen que yo estaba con las personas armadas, lo cual es completamente falso: no tengo ninguna relación con la delincuencia organizada, con grupos fácticos del Estado. Con mis principios ideológicos es imposible que pueda estar relacionado con ese tipo de movimiento, porque mi ideología me indica que la delincuencia y la violencia en Chiapas es obra del mismo Estado”.
Actualmente, Juan Díaz Montejo está en libertad condicionada; tiene que firmar cada 8 días, por un delito que no cometió.
Su militancia revolucionaria en Chiapas, se dio en tiempos en que el responsable del PROCUP-EPR era “Alex”, el mismo que encabezó la toma de la Finca Liquidámbar y presenció el alzamiento zapatista en una casa de seguridad en San Cristóbal de Las Casas; y el ingeniero Javier Ortega fue enviado como responsable político militar al estado de Tabasco.

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