Daniel Ortega sepulta la democracia en Nicaragua al anunciar que no habrá más elecciones
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, aseguró que en el país no volverán a celebrarse elecciones que permitan a la oposición disputar el poder, una declaración que refuerza el rumbo político de su gobierno y alimenta las críticas sobre el deterioro de la democracia en la nación centroamericana.
Durante el acto conmemorativo por el 47 aniversario del triunfo de la Revolución Sandinista, celebrado el 19 de julio en Managua, el mandatario afirmó que su administración impedirá cualquier proceso electoral que, a su juicio, pueda ser utilizado por sectores opositores para recuperar el control del Estado.
Ortega rechaza la posibilidad de alternancia política
Ante miles de simpatizantes, el gobernante sostuvo que la oposición, integrada en gran parte por dirigentes exiliados, busca regresar al poder con fines personales y económicos.
“Aquí no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos atrapar el gobierno, atrapar el poder”, declaró Ortega, quien insistió en que esos grupos representan intereses contrarios al país.
Asimismo, adelantó que impulsará nuevas disposiciones legales junto con la Asamblea Nacional para impedir que los llamados “golpistas” y “vendepatrias”, como calificó a sus adversarios, puedan reorganizarse políticamente.
Reforma constitucional consolidó el poder del Ejecutivo
Las declaraciones ocurren en un contexto marcado por la reforma constitucional que entró en vigor en febrero de 2025 y que transformó la estructura del Estado nicaragüense.
Entre los principales cambios destacan la ampliación del mandato presidencial de cinco a seis años, la creación de la figura de la copresidenta —cargo que ocupa Rosario Murillo, esposa de Ortega— y la facultad del Poder Ejecutivo para coordinar a los demás órganos del Estado, eliminando el esquema tradicional de división de poderes.
La reforma también incorporó disposiciones relacionadas con la pérdida de la nacionalidad, conocidas por sus críticos como la legalización de la apatridia.

Organismos internacionales mantienen críticas
Las modificaciones constitucionales fueron cuestionadas por organismos internacionales como la ONU, la Organización de los Estados Americanos (OEA), Estados Unidos y el Parlamento Europeo, además de organizaciones opositoras, que consideran que las reformas profundizan la concentración del poder en el Ejecutivo y reducen los espacios democráticos.
Desde 2007, Daniel Ortega permanece en la Presidencia de Nicaragua. Diversos sectores han denunciado durante los últimos años presuntos fraudes electorales, la persecución de opositores y la eliminación de competidores políticos antes de los comicios.
Próximo proceso electoral queda en incertidumbre
Antes de la reforma constitucional, las elecciones generales estaban previstas para noviembre de 2026. Sin embargo, con la ampliación del periodo presidencial a seis años, el siguiente proceso electoral se trasladaría, en teoría, hasta noviembre de 2027.
Las recientes declaraciones del mandatario han incrementado la incertidumbre sobre las condiciones en que podrían celebrarse futuros comicios y el papel que tendrá la oposición en la vida política del país.
