China crea una “piel” electrónica para que los robots sientan
La Chispa trae noticias del mundo tecnológico: China crea una “piel” electrónica para los robots, marcando un hito sin precedentes en la robótica avanzada. Investigadores de la Academia China de Ciencias y diversas universidades tecnológicas del país han desarrollado una piel robótica neuromórfica que permite a los robots humanoides experimentar tacto y percepción del dolor. Este descubrimiento promete máquinas más seguras, autónomas y capaces de interactuar de manera natural con los seres humanos, acercándonos a una nueva era de robots sensibles.
Una piel robótica inspirada en el sistema nervioso humano
La piel robótica neuromórfica, conocida como NRE-skin, representa una evolución notable frente a las soluciones tradicionales. Mientras que las pieles convencionales detectan únicamente presión o contacto, esta innovación interpreta la intensidad de los estímulos y responde de manera inmediata, replicando funciones básicas del sistema nervioso humano. Este avance posiciona a China como líder en la investigación de robots con capacidades sensoriales avanzadas.
Estructura avanzada de NRE-skin
La piel se compone de cuatro capas funcionales. La capa externa protege como la epidermis humana, mientras que las internas integran sensores y circuitos que funcionan como nervios artificiales. De manera periódica, NRE-skin envía impulsos eléctricos al sistema central del robot para verificar su estado. Si los impulsos se interrumpen, el robot identifica automáticamente la zona afectada y genera una alerta inmediata, garantizando seguridad y mantenimiento predictivo.

Respuesta rápida a estímulos extremos
El elemento más innovador es su capacidad de reaccionar ante estímulos intensos. Cuando la fuerza aplicada supera un umbral crítico, la piel envía una señal directa a los motores, evitando la CPU, lo que disminuye la latencia y permite respuestas reflejas instantáneas. Esto minimiza el riesgo de daños al robot y al entorno, reforzando su autonomía y confiabilidad en tareas delicadas. Este avance destaca cómo China crea una “piel” electrónica para los robots que combina seguridad y eficiencia.
Futuro de la percepción robótica
Los próximos desarrollos se enfocan en aumentar la sensibilidad del sistema, permitiendo detectar múltiples estímulos simultáneos sin interferencias. Este progreso ampliará enormemente la capacidad perceptiva de los robots, acercándolos a interacciones táctiles complejas, eficientes y más humanas. En pocas palabras, los robots dejarán de ser entidades mecánicas frías y ganarán una “sensibilidad” que antes solo existía en los seres vivos.

Impacto en la robótica y la sociedad
La piel robótica neuromórfica no solo mejora la seguridad y funcionalidad de los robots, sino que también impulsa su aceptación social. Sentir dolor ya no es una limitación humana, sino una ventaja tecnológica que facilita la integración de robots en entornos cotidianos. Este avance abre la puerta a aplicaciones en medicina, manufactura avanzada y asistencia doméstica, consolidando la revolución robótica china.
