Campo y servicios impulsan crecimiento económico nacional
El PIB avanzó 1.5 por ciento trimestral, impulsado por actividades primarias y servicios, mientras la manufactura logró frenar su caída.
La economía mexicana registró un crecimiento de 1.5 por ciento durante el segundo trimestre del año, resultado que fue celebrado por la presidenta Claudia Sheinbaum y que refleja el dinamismo de las actividades primarias y del sector servicios, así como una moderación en la caída de la industria manufacturera.
De acuerdo con los datos dados a conocer por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el avance trimestral equivale a una tasa anualizada de 2.5 por ciento, en un contexto marcado por la incertidumbre internacional y los desafíos que enfrentan las economías vinculadas al comercio exterior.
Más allá de la cifra general, el desempeño muestra que el crecimiento tuvo como principales impulsores al campo, la actividad minera y los servicios, sectores que aportaron dinamismo a la economía nacional durante el periodo.
La presidenta Claudia Sheinbaum destacó el resultado y afirmó que los indicadores confirman que México mantiene una trayectoria de crecimiento, pese a los pronósticos adversos y a las expectativas de desaceleración que han acompañado el desempeño económico del país.
Uno de los factores más relevantes fue el comportamiento del sector primario, integrado por las actividades agropecuarias y extractivas. El incremento en los niveles de producción y el alza en los precios internacionales de metales como el oro y la plata favorecieron el crecimiento de este segmento.
El desempeño del campo y de la minería permitió compensar parte de las presiones registradas en otros sectores y confirmó la importancia de las actividades productivas vinculadas con los recursos naturales para la economía nacional.
Por otra parte, las actividades terciarias mantuvieron un comportamiento favorable, lo que refleja la fortaleza del mercado interno y la continuidad de la demanda en sectores relacionados con el comercio, el transporte, los servicios y otras actividades cotidianas.
La estabilidad de los servicios representa una señal positiva, debido a que este sector concentra una parte importante del empleo y de la actividad económica del país. Su avance también sugiere que el consumo interno continúa aportando al crecimiento, aun en un entorno internacional complejo.
MANUFACTURAS FRENAN SU DESCENSO
En contraste, la actividad manufacturera continuó enfrentando presiones derivadas de las condiciones externas y de la desaceleración observada en algunos mercados internacionales. Sin embargo, durante el segundo trimestre logró contener la caída que había registrado en periodos anteriores.
Aunque el sector todavía no presenta un repunte acelerado, la reducción de su tendencia negativa es considerada una señal de estabilización para una de las ramas más vinculadas con las exportaciones y las cadenas de suministro de América del Norte.
Sector primario y servicios sostienen el avance económico
El comportamiento de la manufactura será uno de los factores que deberán seguirse durante los próximos meses, debido a su peso en la generación de empleos, la inversión y el comercio exterior.
El crecimiento del PIB ocurre mientras el gobierno federal mantiene una estrategia enfocada en la estabilidad macroeconómica, la disciplina en el gasto público y el impulso a sectores considerados estratégicos.
Para la administración federal, el resultado refleja la capacidad de la economía mexicana para mantener su dinamismo mediante distintos motores productivos, sin depender exclusivamente del desempeño industrial o de la demanda externa.
La cifra también abre el debate sobre la necesidad de consolidar el crecimiento mediante una mayor diversificación de las actividades económicas, el fortalecimiento de la inversión y el impulso a la productividad.
Si bien el avance trimestral representa una señal favorable, el reto será mantener el ritmo durante la segunda mitad del año y generar condiciones para que el crecimiento se traduzca en más empleos, mejores ingresos y mayor bienestar.
El resultado del segundo trimestre muestra una economía con capacidad de respuesta ante un escenario internacional incierto: el campo y la minería encabezaron el avance, los servicios mantuvieron su dinamismo y la manufactura comenzó a estabilizarse.
La presidenta Sheinbaum celebró el desempeño y sostuvo que los datos permiten observar una economía en crecimiento. El desafío, ahora, será convertir este impulso en una tendencia sostenida y ampliar las fuentes de desarrollo para los próximos trimestres.
