Brugada reivindica el papel político de las mujeres y vincula legado histórico con el presente de México
En el marco de la conmemoración por el bicentenario del natalicio de Margarita Maza, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, planteó la necesidad de reescribir la narrativa histórica del país para colocar a las mujeres como actoras centrales en la construcción nacional, en un mensaje que también sirvió para respaldar el proyecto político encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo .
Durante la ceremonia realizada en el panteón San Francisco , Brugada subrayó que la declaratoria de 2026 como el “Año de Margarita Maza” no sólo tiene un carácter simbólico, sino que representa un intento por corregir omisiones históricas que durante décadas relegaron a las mujeres a un papel secundario.
La mandataria capitalina enfatizó que el país atraviesa una etapa de transformación en la que, por primera vez, se reconocen de manera institucional las contribuciones femeninas en la vida pública. En ese sentido, vinculó este momento con la llegada de Sheinbaum a la Presidencia, al considerar que su gobierno marca un punto de inflexión en la forma en que se construye y se cuenta la historia nacional.
“Se trata de nombrar a quienes fueron invisibilizadas durante siglos”, sostuvo, al señalar que el reconocimiento histórico también implica justicia para las luchas, resistencias y aportaciones de las mujeres.
Más allá del homenaje, Brugada delineó una lectura política del legado de Margarita Maza, a quien describió como una figura activa en momentos clave del país y no únicamente como esposa de Benito Juárez. Recordó su participación durante la intervención extranjera, su papel en el exilio y su labor en la organización de redes de apoyo a la causa republicana.
La jefa de Gobierno destacó que Maza encarnó valores como la defensa de la soberanía, la fortaleza ante la adversidad y el compromiso político, elementos que —afirmó— mantienen vigencia en el México contemporáneo.
En ese contexto, Brugada reiteró su respaldo a la política exterior y de soberanía impulsada por la PRI. Er mandataria, al retomar el principio de “coordinación sí, subordinación no” como eje de la relación con otros países.
El discurso también amplió el reconocimiento a otras mujeres que participaron en distintos momentos históricos del país, como Josefa Ortiz de Domínguez, Leona Vicario, Gertrudis Bocanegra, Carmen Serdán y Elvia Carrillo Puerto, a quienes definió como pilares en la formación del Estado mexicano.
Con ello, la administración capitalina busca posicionar una narrativa que no sólo recupere figuras históricas, sino que también dialogue con el presente político del país, en un momento marcado por la consolidación del liderazgo femenino en los espacios de poder.
La ceremonia cerró con un mensaje que trascendió el ámbito histórico: el reconocimiento no sólo es para figuras del pasado, sino para las millones de mujeres que, desde distintos ámbitos, sostienen la vida social, económica y política de México en la actualidad.
