Barcelona vuelve a vestirse de gala para los Goya 2026
Veintiséis años después de su última gran noche en la ciudad condal, la Academia regresó a Barcelona para celebrar una edición marcada por el cine de autor, las historias íntimas y la exploración de la identidad. La 40ª edición de los Premios Goya reunió a la industria en una gala donde destacaron títulos como Sirat, que mantiene su proyección internacional en plena carrera hacia los Oscar.
Las temáticas familiares, el intimismo y los conflictos personales dominaron un año especialmente competitivo, con Los domingos partiendo como una de las favoritas con 13 nominaciones, seguida de Maspalomas, con nueve candidaturas.
Primeros premios: interpretaciones y técnica
La primera estatuilla de la noche fue para Nagore Aranburu, reconocida como mejor actriz de reparto por su papel en Los domingos, donde construye un personaje clave en el desarrollo emocional del filme.
En el apartado técnico, el equipo de Los tigres —con Paula Gallifa Rubia y Ana Rubio al frente— se llevó el Goya a Mejores Efectos Especiales, tras superar el desafío de rodar complejas escenas acuáticas en piscina.
El documental y la mirada autoral
El Goya a Mejor Película Documental fue para Tardes de soledad, de Albert Serra, una aproximación hiperrealista al universo de la tauromaquia que no dejó indiferente a la Academia.
En el terreno musical, Sirat obtuvo su primera estatuilla gracias a la partitura de Kangding Ray, imponiéndose en Mejor Música Original.

Sirat suma y consolida su noche
La cinta dirigida por Oliver Laxe no tardó en ampliar su palmarés. Cristóbal Fernández recogió el premio a Mejor Montaje, mientras que el equipo de sonido —Laia Casanovas y Yasmina Praderas— hizo historia al convertirse en el primer equipo íntegramente femenino en ganar en esta categoría.
Además, Sirat fue reconocida en Dirección de Producción (Oiol Maymó), Fotografía (Mauro Herce) y Dirección Artística (Laia Ateca Font), consolidándose como una de las grandes triunfadoras técnicas de la velada.
Premios interpretativos: emoción y reivindicación
El Goya a Mejor Actor de Reparto fue para Álvaro Cervantes por Sorda, mientras que el premio a Actor Revelación recayó en Antonio “Toni” Fernández Gabarre por Ciudad sin sueño, quien dedicó el galardón a su familia en la Cañada Real.
En el apartado femenino emergente, Miriam Garlo obtuvo el Goya a Mejor Actriz Revelación por su papel en Sorda, poniendo el foco en la visibilidad de las personas sordas.
El premio a Mejor Actor Protagonista fue para Jose Ramón Soroiz por Maspalomas, gracias a su interpretación de un hombre que regresa a su tierra ocultando nuevamente su homosexualidad.
Por su parte, Patricia López Arnaiz se llevó el Goya a Mejor Actriz Protagonista por Los domingos, sumando así otro reconocimiento a su sólida trayectoria.
Dirección y guiones: liderazgo femenino
La cineasta Eva Libertad fue distinguida como Mejor Dirección Novel por Sorda. Sin embargo, el momento más celebrado llegó con el premio a Mejor Dirección para Alauda Ruiz de Azúa por Los domingos, convirtiéndose en la cuarta mujer en alzarse con el galardón.
En guion, La cena obtuvo el premio al Mejor Guion Adaptado, mientras que el Goya a Mejor Guion Original fue para la propia Ruiz de Azúa por Los domingos.
Los domingos, la gran vencedora
Contra todo pronóstico inicial, Los domingos terminó imponiéndose como Mejor Película. El filme cerró la noche con cinco galardones —película, dirección, actriz protagonista, actriz de reparto y guion original— consolidándose como la gran triunfadora de la edición.
En una gala que confirmó el peso del cine intimista y autoral, Barcelona fue testigo de una edición que apostó por las miradas personales, las historias pequeñas y los discursos comprometidos, dejando claro que el cine español vive un momento de fuerte identidad creativa.
