Pero la pesadilla apenas comenzaba cuando con un batazo sólido al fondo del jardín derecho cayó un home run para los puertorriqueños y el marcador se colocaba 3-0.
Con más de diez años de recibir diferentes campeonatos y categorías, la ciudad de Tuxtla Gutiérrez ya se ha colocado, sin duda alguna, en una de las sedes con mayor arraigo dentro del deporte motor.