“Hijo de puta, Messi” dijeron entre cánticos y bengalas los radicales seguidores del club en la capital francesa, que además pidieron la dimisión de la directiva.
El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió́ en un mensaje por video de que la “verdad está amenazada” por quienes buscan “difuminar las líneas entre lo real y la ficción.