Alejandro Fernández reúne a 270 mil personas en una histórica serenata en La Minerva
La Glorieta La Minerva se convirtió en el escenario de una de las celebraciones musicales más multitudinarias que ha vivido Guadalajara. Con el concierto gratuito “La Serenata Más Grande del Mundo”, Alejandro Fernández encabezó una velada que reunió, según cifras del gobernador Pablo Lemus, a cerca de 270 mil asistentes, en el marco de las actividades de la Copa Mundial de 2026.
Durante más de tres horas, miles de personas disfrutaron de un espectáculo que combinó música ranchera, pop, invitados especiales y un homenaje a las tradiciones mexicanas, consolidándose como uno de los eventos de mayor convocatoria realizados en Jalisco.
Camila Fernández abrió la celebración
La encargada de inaugurar la noche fue Camila Fernández, quien durante poco más de 20 minutos interpretó algunos de los temas más representativos de su repertorio y rindió tributo a Selena con la canción No me queda más.
Emocionada por presentarse ante el público de su ciudad, la cantante expresó: “¡Qué nervio, qué bendición estar aquí, en mi casa, con mi gente, en la serenata más grande!”. Al finalizar su participación presentó a su padre, quien apareció minutos después de las 21:00 horas vestido de charro.
El Potrillo conquistó a La Minerva
La llegada de Alejandro Fernández desató la euforia de los asistentes con un inicio cargado de clásicos como No me sé rajar, Hermoso cariño, Cascos ligeros y Estos celos.
Desde el escenario, el intérprete dedicó un mensaje a Guadalajara y al ambiente mundialista que ya se vive en la ciudad.
“Mi casa, mi familia… y la mejor sede mundialista de América Latina. No lo digo yo, lo dice el mundo entero. Siento una gran emoción de verme frente a La Minerva como testigo. Con esta serenata haremos vibrar a todo el mundo, porque nuestra música mexicana hace vibrar todos los corazones. ¡Viva Jalisco! ¡Viva México! ¡Viva nuestra Selección Nacional!”, expresó.
El espectáculo contó con cerca de 40 músicos en escena y recorrió distintas etapas de la trayectoria artística del cantante, alternando temas rancheros y pop.

Invitados especiales encendieron el escenario
Uno de los momentos más esperados llegó con la participación de Alfredo Olivas, quien interpretó junto a Alejandro Fernández Cobijas ajenas. Posteriormente permaneció en el escenario para ofrecer El precio de la soledad y Con la novedad, recibiendo una ovación del público.
Más tarde apareció Julión Álvarez, cuya presencia provocó otra de las grandes ovaciones de la noche. Ambos artistas unieron sus voces en Nube viajera, mientras el chiapaneco continuó con temas como Terrenal, Rey sin reina y Regalo de Dios.
Estrenos, emociones y un recorrido por sus éxitos
El concierto también sirvió para presentar por primera vez en vivo Cada día me gustas más, además de interpretar éxitos como Te voy a perder, Abrázame, Eso y más, Tu amor me hace tanto bien, Decepciones, Qué lástima, Sé que te duele y A mi manera.
Antes de cantar Abrázame, Alejandro Fernández compartió una reflexión con los asistentes.
“Todos en la vida hemos pasado por una ruptura o una pérdida; si hay algo que nos ayuda es un abrazo”, comentó.
Un cierre entre fuegos artificiales y familia
En la parte final del espectáculo, Alejandro Fernández recorrió un pasillo lateral a bordo de un carrito de golf para llegar a un escenario alterno instalado entre el público. Desde ahí interpretó Guadalajara y Cielito lindo, acompañadas por un espectáculo de fuegos artificiales y pirotecnia que iluminó el cielo tapatío.
Un legado que continúa
El concierto concluyó con un momento de carácter familiar. Alejandro Fernández regresó al escenario principal con un nuevo vestuario para interpretar Felicidades y Un millón de primaveras, antes de invitar nuevamente a sus hijos Camila y Alex Fernández.
“Seguí las mismas reglas de mi padre. Una vez él me apoyó y siento el mismo compromiso con mis hijos”, expresó el cantante.
Alex Fernández respondió con un emotivo mensaje: “Te amo, pa’, y estoy orgulloso de ser tu hijo”, poniendo el broche final a una noche en la que la música también celebró el legado de una de las familias más representativas de la canción mexicana.
