A 501 años de su muerte, la Ciudad de México reivindica la memoria de Cuauhtémoc en el corazón del Centro Histórico
En el cruce de las calles Argentina y Guatemala, en pleno Primer Cuadro de la capital, quedó inscrita una nueva huella en el espacio público: el busto de , último huey tlatoani mexica, fue develado en el marco del 501 aniversario luctuoso de su muerte, como parte de una política de memoria histórica impulsada por el gobierno capitalino.
Durante la ceremonia solemne, realizada a un costado del , la jefa de Gobierno, , subrayó que recordar al gobernante mexica no es sólo un acto simbólico, sino una reafirmación de identidad para la Ciudad de México y para el país.
“Aunque pasen los siglos, aquí seguirá resonando el canto de nuestro pueblo”, expresó la mandataria al destacar que la figura de Cuauhtémoc representa la resistencia en la hora más oscura y la dignidad de una civilización que no traicionó su origen.
Memoria viva en territorio sagrado
Brugada Molina enfatizó que el sitio elegido para colocar la escultura no es casual. Se trata de un espacio que concentra la memoria ancestral y que, más allá de su valor arqueológico, constituye un territorio simbólico donde convergen historia, tradición oral y conciencia colectiva.
Definió el lugar como “tierra sagrada donde confluyen los rumbos del universo”, en alusión a la cosmovisión indígena y al papel que la tradición oral ha desempeñado en la preservación de la identidad de los pueblos originarios.
La mandataria recordó que el año pasado se conmemoraron siete siglos de la fundación de México-Tenochtitlan, y señaló que este tipo de actos forman parte de una estrategia cultural orientada a visibilizar la herencia indígena como base de la identidad nacional. Afirmó que la conquista no logró romper el vínculo histórico con las raíces originarias y que la memoria colectiva permanece viva tanto en las comunidades como en la vida pública de la ciudad.
Compromiso institucional con la memoria
En representación del Gobierno federal, el asesor político de la Coordinación de Comunicación Social de la Presidencia, José Alfonso Suárez del Real, sostuvo que el retorno del busto al espacio público refleja el compromiso de la presidenta y de la administración capitalina con la memoria histórica de la ciudad.
Señaló que, a más de cinco siglos de su muerte, el “rostro y corazón” de Cuauhtémoc regresan al lugar que defendió, como símbolo de la continuidad histórica de la capital mexicana. “Quede tu efigie como recuerdo permanente de tu legado”, expresó al cierre de su intervención.
Por su parte, Patricia Ledesma Bouchan, directora del Museo del Templo Mayor, consideró que la develación del busto al pie del recinto sagrado más importante de la antigua Tenochtitlan refrenda el compromiso de las autoridades con la conservación y defensa del patrimonio arqueológico.
Al acto acudieron también el director general del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas, Adelfo Regino Montes, y el subsecretario de Grandes Festivales Comunitarios de la Ciudad de México, Argel Gómez Concheiro, así como representantes de pueblos originarios y miembros del gabinete capitalino.
Con la instalación del busto en el corazón del Centro Histórico, el gobierno capitalino no sólo rinde homenaje al último tlatoani mexica, sino que convierte el espacio urbano en un punto de encuentro entre pasado y presente, donde la memoria indígena se integra de manera visible al paisaje contemporáneo de la metrópoli.
