A 109 años de la Constitución, el Senado reivindica su papel como motor de derechos y bienestar social
Desde el Teatro de la República, la presidenta de la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo Juárez, planteó que la Carta Magna sigue siendo un instrumento vivo para ampliar derechos, consolidar el Estado de bienestar y responder al mandato popular de transformación.
Querétaro.— En el marco del 109 aniversario de la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la presidenta de la Mesa Directiva del Senado, Laura Itzel Castillo Juárez, sostuvo que la Carta Magna no es un documento estático, sino el eje histórico que ha canalizado las principales transformaciones del país y que hoy da sustento jurídico al proyecto de Estado constitucional de bienestar impulsado por la Cuarta Transformación.
Desde el Teatro de la República —recinto emblemático donde en 1917 se promulgó la Constitución y que décadas antes albergó el estreno del Himno Nacional—, la legisladora subrayó que los grandes momentos fundacionales de México han quedado plasmados en sus constituciones. Recordó que los procesos de Independencia, Reforma Liberal y Revolución Mexicana se expresaron en las cartas magnas de 1824, 1857 y 1917, esta última con un carácter pionero a nivel mundial al incorporar derechos sociales como la educación pública, el acceso a la tierra y las garantías laborales.
En su mensaje, Castillo Juárez enmarcó el periodo iniciado en 2018 como una nueva etapa de transformación nacional, definida en las urnas, orientada —dijo— a recuperar el sentido social del Estado tras décadas de políticas neoliberales. Señaló que el respaldo ciudadano refrendado en 2024 otorgó al Poder Legislativo una responsabilidad inédita: actuar con visión constituyente para adecuar el texto constitucional a las nuevas demandas sociales.
En ese contexto, destacó que el Congreso ha aprobado más de 20 reformas constitucionales dirigidas a fortalecer la justicia social, la igualdad sustantiva y la prosperidad compartida. Entre ellas, resaltó las modificaciones que garantizan los derechos de las mujeres a una vida libre de violencia; el reconocimiento de los pueblos indígenas y afromexicanos como sujetos de derecho público; y la reforma al Poder Judicial, orientada a colocar a la ciudadanía en el centro del sistema de justicia y acercarlo a la población.
La senadora afirmó que estos cambios han tenido efectos tangibles, como la reducción de la pobreza que ha permitido que más de 13.5 millones de personas superen esa condición, y subrayó el carácter histórico del actual momento político, marcado por la llegada de Claudia Sheinbaum Pardo a la Presidencia de la República. Señaló que su liderazgo representa un hito para la vida democrática del país y un impulso decisivo para la participación de las mujeres en la conducción del Estado. “Llegamos todas”, enfatizó.
Al citar al escritor Eduardo Galeano, Castillo Juárez vinculó la idea de la utopía con el principio de progresividad consagrado en el artículo primero constitucional, que obliga a las autoridades a ampliar de manera constante la protección de los derechos humanos. A su juicio, este principio debe guiar el quehacer legislativo para evitar retrocesos y garantizar la dignidad del pueblo.
La presidenta del Senado concluyó con un llamado a que la conmemoración constitucional trascienda el acto simbólico y se traduzca en compromiso político. Insistió en la necesidad de seguir legislando en favor de la soberanía nacional, la independencia económica y la profundización de la Cuarta Transformación, al considerar que la Constitución sigue siendo la herramienta central para construir un país más justo e igualitario.
