Trabajadores del IMSS logran aumento salarial del ocho por ciento
Sheinbaum destaca el voto libre sindical, rechaza el dedazo y acusa a medios de difundir imágenes falsas para responsabilizar trabajadores del desabasto
Acuerdo salarial fortalece el voto libre de trabajadores del IMSS
El incremento global de ocho por ciento para los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se convirtió en una muestra de democracia sindical, luego de que los agremiados participaran en un proceso de consulta para expresar su inconformidad con la propuesta inicial y respaldar una negociación que mejorara sus condiciones laborales.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo celebró el acuerdo alcanzado entre el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) y las autoridades del Instituto, al destacar que la elección de las dirigencias y las decisiones sindicales corresponden exclusivamente a los trabajadores, sin intervención del Gobierno federal ni de los directivos de la institución.
El convenio contempla un incremento de cuatro por ciento directo al tabulador salarial y otro cuatro por ciento en prestaciones, paquete que la mandataria comparó con uno de los aumentos más elevados registrados durante 2025.
Sheinbaum sostuvo que el resultado demuestra la importancia de garantizar mecanismos de participación directa para que los trabajadores puedan manifestar sus demandas y decidir sobre los asuntos que afectan su vida laboral.
“Fue un proceso democrático”, señaló la Presidenta, al recordar que las reformas laborales establecieron el voto libre, secreto y universal para elegir a las dirigencias sindicales, con el propósito de terminar con prácticas de imposición.
“Si luchamos tantos años, ¿cómo es que ahora vas a hacer el dedazo?”, cuestionó, al insistir en que ni la titular del Ejecutivo ni el director del IMSS deben determinar quién encabeza una organización sindical.
Consulta permitió mejorar la propuesta salarial
De acuerdo con la explicación presentada por la mandataria, la negociación comenzó con una propuesta de las autoridades del IMSS que, aunque fue aprobada en el Congreso sindical, generó inconformidad entre parte de los trabajadores.
Ante las diferencias, se abrió un proceso de consulta en los centros laborales para conocer directamente la postura de los agremiados. La participación permitió plantear nuevas exigencias y llevó a revisar las posibilidades presupuestales para mejorar la oferta.
Tras ese procedimiento, se concretó el incremento de ocho por ciento, dividido entre el salario tabular y las prestaciones.
La Presidenta defendió este mecanismo como una alternativa frente a las decisiones tomadas desde las cúpulas y sostuvo que la democracia sindical implica respetar la voluntad de los trabajadores, incluso cuando sus planteamientos obligan a revisar acuerdos previos.
Además del componente económico, anunció que se revisarán las condiciones laborales del personal del Seguro Social y se buscará dar certeza a quienes fueron contratados durante la pandemia de COVID-19, un sector cuya situación ha generado inquietudes entre los trabajadores.
Sheinbaum defiende la democracia sindical y denuncia ataques mediáticos
Sheinbaum cuestiona el uso político del conflicto
En su posicionamiento, la mandataria también criticó la cobertura que algunos medios de comunicación y actores políticos dieron a las inconformidades del personal del IMSS.
Sheinbaum acusó a sus adversarios de aprovechar el conflicto laboral para desacreditar al Gobierno y responsabilizar a los trabajadores del desabasto de medicamentos y materiales en las unidades médicas.
Asimismo, denunció la difusión de fotografías y declaraciones que calificó como falsas, las cuales, afirmó, fueron utilizadas para construir una narrativa contra el personal sindicalizado.
La Presidenta rechazó que los trabajadores sean presentados como responsables de problemas relacionados con el suministro de insumos médicos y cuestionó lo que describió como oportunismo político alrededor de sus protestas.
Sus señalamientos colocaron el debate en dos frentes: la negociación de las condiciones laborales y la disputa por la interpretación pública del conflicto entre el sindicato y las autoridades del Instituto.
Menos movilizaciones y compromisos pendientes
Sheinbaum también destacó que durante la jornada del jueves se observó una menor presencia de manifestantes, situación que interpretó como una posible señal de distensión tras el acuerdo salarial.
Sin embargo, la revisión de las condiciones de trabajo y la situación contractual de quienes ingresaron al IMSS durante la emergencia sanitaria permanecen entre los asuntos que requieren atención.
El acuerdo representa un avance en la negociación entre el sindicato y la institución, aunque sus alcances también dependerán del cumplimiento de los compromisos laborales anunciados.
Con el incremento salarial y la revisión de los pendientes, el Gobierno federal busca encauzar las diferencias mediante el diálogo y la participación de los trabajadores. Para Sheinbaum, el proceso deja una lección central: la representación sindical debe surgir de la voluntad de sus integrantes y no de decisiones impuestas desde el poder.
