La primera víctima del terremoto de 7.5 grados en Panamá
La Chispa presenta los detalles de la primera víctima del terremoto de 7.5 grados que sacudió a Panamá. Elena Barría, de 68 años, residente de Macaracas, en la provincia de Los Santos, falleció este miércoles tras sufrir graves lesiones durante el sismo del viernes 9 de octubre. Su caso ha generado preocupación por los riesgos que representan los daños estructurales en las viviendas después de un movimiento telúrico.
Primera víctima del terremoto de 7.5 grados: ¿Cómo ocurrió la tragedia?
El sismo ocurrió a las 12:56 del mediodía, cuando Barría descansaba en su residencia. Según informó inicialmente el periodista Álvaro Alvarado, una pequeña barra de metal se desprendió del techo y le perforó el intestino. La información fue proporcionada por un colega periodista que entrevistó a Verónica Corrales, nuera de la víctima.
El derrumbe que cambió su vida
Corrales explicó que Barría padecía diabetes y años atrás le habían amputado una pierna. El día de la tragedia, después de almorzar, decidió dormir una siesta, como acostumbraba, y cerró las puertas de su hogar.
En cuestión de segundos, el movimiento sísmico derrumbó una pared de la habitación donde descansaba. La estructura cayó sobre ella con tanta fuerza que quebró la cama. Además, una moldura metálica que sostenía el cielo raso le provocó una profunda herida.

Traslado de emergencia y fallecimiento
Ante la gravedad de las lesiones, fue trasladada al hospital de Macaracas, después al hospital Cecilio A. Castillero, en Chitré, y finalmente a la Ciudad de la Salud, en la capital panameña.
El sábado por la mañana fue operada y, según relató su nuera, inicialmente parecía evolucionar favorablemente. Incluso habló con su hijo para pedirle algunas cosas que necesitaba. Sin embargo, durante la madrugada del lunes sufrió un paro, del cual lograron reanimarla. La Caja de Seguro Social informó mediante un comunicado que Elena Barría falleció este miércoles a las 3:42 p. m.
Terremoto en Panamá: más de 400 réplicas registradas
El viernes 9 de octubre, un terremoto de magnitud 7.5 sacudió el territorio panameño, liberando una importante cantidad de energía en la corteza terrestre. Desde entonces, los bloques geológicos asociados con la falla comenzaron un proceso de reacomodo que puede prolongarse durante varias semanas.
Hasta el miércoles, se habían registrado más de 400 réplicas de menor intensidad. Esta actividad sísmica mantiene la atención sobre las condiciones del terreno y la seguridad de las edificaciones afectadas.

Epicentro y características geológicas
El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá calculó una superficie afectada de 1,422 kilómetros cuadrados y publicó un mapa con la distribución de las réplicas. El análisis ubicó el epicentro en una zona de contacto entre las formaciones geológicas Playa Venado y Tonosí.
La primera contiene rocas volcánicas, como basaltos y lavas almohadilladas; la segunda está compuesta principalmente por lutitas y areniscas. Estas diferencias forman parte de la compleja estructura geológica de la región.
¿Por qué existen diferencias en la magnitud?
El mapa del Instituto de Geociencias indicó una magnitud de 7.3, mientras otros organismos internacionales divulgaron estimaciones distintas. Como explica Infobae, la magnitud mide el tamaño del terremoto según la energía liberada, mientras que la intensidad describe sus efectos en cada localidad, dependiendo de la distancia al epicentro, el tipo de suelo y las características de las construcciones.
