Cooperación con EU deberá pasar por Gabinete federal
Sheinbaum advierte que estados no pueden pactar con potencias extranjeras y exige aval federal para cualquier colaboración policial internacional
La presidenta Claudia Sheinbaum estableció un límite a la cooperación de los gobiernos estatales con agencias de seguridad de Estados Unidos: cualquier proyecto que implique capacitación, asistencia o colaboración en materia de seguridad deberá someterse al procedimiento federal correspondiente y contar con la intervención de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y del Grupo de Alto Nivel de Seguridad (GANSEG).
El señalamiento surgió a partir de la Academia Internacional de Capacitación Policial de Querétaro, cuya primera piedra fue colocada el pasado 2 de octubre por el gobernador Mauricio Kuri y el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum sostuvo que la academia, tal como fue presentada públicamente, no cuenta con la autorización federal necesaria para desarrollar cooperación con agencias estadounidenses. La presidenta subrayó que no se trata de rechazar la colaboración internacional, sino de garantizar que ésta se realice dentro del marco constitucional y de los acuerdos establecidos por el Estado mexicano.
La Federación fija la ruta para cooperar con EU
Sheinbaum explicó que la Constitución establece límites precisos para la actuación de las entidades federativas frente a gobiernos extranjeros.
Citó el artículo 89 constitucional, que otorga al Ejecutivo federal la conducción de la política exterior, y el artículo 117, que establece que los estados no pueden celebrar alianzas, tratados o coaliciones con potencias extranjeras.
A ello se suma el marco de la Ley de Seguridad Nacional y los instrumentos internacionales aplicables.
“Los estados no pueden celebrar alianzas, tratados o coaliciones con potencias extranjeras”, enfatizó la presidenta, al señalar que las entidades federativas no cuentan con personalidad jurídica internacional para representar a México frente a otros países.
En este contexto, cualquier colaboración de seguridad con Estados Unidos debe mantenerse dentro de los canales institucionales definidos por el Gobierno de México.
El procedimiento, explicó, comienza cuando un gobierno estatal presenta formalmente un proyecto relacionado con un convenio o programa previamente suscrito por México.
La solicitud debe llegar a la SRE, que posteriormente la turna al Grupo de Alto Nivel de Seguridad, integrado por las secretarías de Seguridad, Defensa, Marina y Relaciones Exteriores.
El GANSEG analiza el proyecto y determina si lo aprueba o rechaza. En caso favorable, la Cancillería emite el dictamen de procedencia, comunica la resolución al gobierno estatal, registra el proyecto y da seguimiento a su implementación. Además, la autoridad local debe rendir los informes correspondientes a Relaciones Exteriores.
La academia no aparece entre proyectos autorizados
Uno de los elementos centrales expuestos por la presidenta fue el registro de los proyectos de cooperación que Querétaro sí ha gestionado previamente con agencias estadounidenses.
Sheinbaum informó que, entre diciembre de 2021 y el 4 de octubre de 2026, fueron identificados y aprobados nueve proyectos de cooperación entre autoridades queretanas y agencias de aplicación de la ley de Estados Unidos.
De esos proyectos, ocho corresponden a la Fiscalía General del Estado y uno a la Secretaría de Seguridad Ciudadana, con un monto acumulado de aproximadamente 4.6 millones de pesos.
Sin embargo, precisó que la Academia Internacional de Capacitación Policial no figura entre esos proyectos autorizados.
La diferencia resulta relevante para el Gobierno federal porque, de acuerdo con lo expuesto durante el acto de colocación de la primera piedra, la nueva institución está concebida para recibir capacitación especializada de agencias estadounidenses y ponerla a disposición de corporaciones mexicanas.
El titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Querétaro, Iován Pérez, explicó durante el evento que el centro tendría entre sus objetivos abordar capacitación relacionada con delitos como narcotráfico, además de otros ilícitos vinculados con el combate al crimen organizado.
Para Sheinbaum, precisamente ese tipo de materias refuerza la necesidad de que el proyecto sea revisado por las instancias federales correspondientes.
No se cuestiona cooperación, sino el procedimiento
La presidenta remarcó que México mantiene cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad y que su gobierno no se opone a recibir capacitación o apoyo internacional.
El punto, insistió, es que cualquier colaboración debe ajustarse a la legislación mexicana y pasar por las instituciones encargadas de conducir la política exterior y la seguridad nacional.
“¿Puede tener esta Academia Internacional? Sí. Bajo qué condiciones: con autorización del Grupo de Alto Nivel y de la Secretaría de Relaciones Exteriores”, planteó.
La postura presidencial coincide con la posición difundida por la Cancillería, que señaló que para cualquier capacitación o proyecto de seguridad con un gobierno extranjero debe solicitarse el visto bueno del GANSEG. La SRE informó además que el gobierno de Querétaro sí le comunicó previamente la visita del embajador Johnson, pero el oficio recibido no señaló que se tratara de un proyecto de cooperación internacional en materia de seguridad.
Operativos espejo, dentro de una relación de coordinación
El tema de la academia ocurre además en un momento en que México y Estados Unidos mantienen coordinación en materia de seguridad fronteriza.
Sheinbaum informó que existe comunicación con el Comando Norte y la Guardia Costera estadounidense, y señaló que ambos países acordaron realizar los llamados operativos espejo, con acciones coordinadas a ambos lados de la frontera para evitar incidentes y malas interpretaciones.
Uno de estos operativos ya se realizó y otro se encontraba en curso al momento de las declaraciones presidenciales.
En este escenario, Sheinbaum volvió a definir los principios que, según su gobierno, deben regir la relación bilateral en materia de seguridad: soberanía, integridad territorial, confianza mutua y coordinación sin subordinación.
La controversia por la academia de Querétaro, por tanto, no implica el cierre de los canales de cooperación con Estados Unidos, sino la exigencia de que los gobiernos estatales se sujeten a los mecanismos establecidos por el Gobierno federal.
La presidenta resumió la posición de su administración al señalar que, si Estados Unidos busca establecer vínculos de seguridad con cualquier gobierno estatal, el contacto institucional debe realizarse mediante la SRE y, cuando corresponda a asuntos de seguridad, pasar necesariamente por el Grupo de Alto Nivel.
El debate queda así centrado en quién autoriza, bajo qué reglas y mediante qué instituciones puede desarrollarse la cooperación internacional en materia de seguridad dentro del territorio mexicano.
