Tlatelolco mantiene viva la memoria contra el olvido

A 58 años de la masacre estudiantil, sobrevivientes y colectivos exigen verdad, justicia y garantías para impedir nuevas violaciones de derechos.

 

A 58 años de la masacre del 2 de octubre de 1968, la Plaza de las Tres Culturas volvió a convertirse en escenario de memoria, reclamo y exigencia de justicia. Desde Tlatelolco, voces políticas, sociales y de organismos internacionales coincidieron en que el paso del tiempo no ha cerrado una herida que permanece abierta en la sociedad mexicana.

 

La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, sostuvo que aquella jornada marcó a una generación que buscaba transformar al país y que, pese a la violencia ejercida contra el movimiento estudiantil, sus demandas de libertad, democracia y participación permanecieron vigentes.

 

“Quisieron apagar a una generación y terminaron por encender una primavera de lucha, esperanza, sueños y utopías”, afirmó durante el acto conmemorativo.

 

Brugada también cuestionó los intentos posteriores por borrar de la memoria colectiva lo ocurrido en Tlatelolco. Señaló que el 3 de octubre de 1968 comenzó un esfuerzo para imponer una especie de “amnesia colectiva”, con el propósito de ocultar la dimensión de la tragedia y las responsabilidades derivadas de la represión.

 

La conmemoración tuvo como uno de sus momentos centrales la guardia de honor encabezada por exintegrantes del Comité 68 Pro Libertades Democráticas ante la Estela de Tlatelolco, monumento que conserva los nombres y edades de 20 víctimas mortales de aquella jornada.

 

Félix Hernández Gamundi y Marisol Vázquez Jiménez destacaron que el movimiento estudiantil de 1968 dejó como legado la organización, la disciplina y la práctica democrática. Advirtieron que las aspiraciones de transformación que impulsaron aquella movilización todavía forman parte de las demandas sociales del país.

 

Tlatelolco mantiene viva la exigencia de justicia

 

El reclamo también fue respaldado por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en México. El organismo señaló que la masacre dejó una herida profunda en la memoria colectiva y subrayó que honrar a las víctimas requiere avanzar en el esclarecimiento de los hechos y en el acceso a la justicia.

 

See Also

La ONU-DH México remarcó que los derechos conquistados no pueden considerarse garantizados de manera permanente y que una paz duradera requiere instituciones capaces de garantizar justicia y atender las violaciones graves a los derechos humanos.

 

A lo largo de casi seis décadas, el 2 de octubre se convirtió en una fecha emblemática para los movimientos sociales y estudiantiles. Cada aniversario recupera no sólo el recuerdo de las víctimas, sino también las demandas de verdad, responsabilidad y garantías de no repetición.

 

Este viernes, como ocurre cada año, el Comité 68 y colectivos estudiantiles volvieron a las calles para exigir que el Estado reconozca plenamente sus responsabilidades y fortalezca los mecanismos que permitan impedir que una represión semejante vuelva a ocurrir.

 

En Tlatelolco, la memoria volvió a ocupar el centro de la conmemoración: recordar a las víctimas, preservar sus nombres y mantener vigente la exigencia de justicia frente a una de las heridas más profundas de la historia contemporánea de México.


© 2024 Grupo Transmedia La Chispa. Todos los derechos reservados

Scroll To Top