Sheinbaum plantea al INE regular redes sociales
Presidenta advierte riesgos electorales por algoritmos, publicidad pagada, cuentas automatizadas e inteligencia artificial durante próximos procesos democráticos
Ante la transformación de los hábitos de información de la ciudadanía y el creciente peso de las plataformas digitales, la presidenta Claudia Sheinbaum planteó al Instituto Nacional Electoral (INE) analizar una regulación mínima de las redes sociales, particularmente en aspectos relacionados con algoritmos, publicidad pagada, cuentas automatizadas e inteligencia artificial.
La mandataria señaló que el cambio tecnológico ya modificó la manera en que millones de personas reciben información y que este fenómeno adquiere especial relevancia cuando se aproximan procesos electorales, debido a la capacidad de las plataformas para seleccionar y amplificar determinados contenidos.
Durante sus declaraciones, Sheinbaum vinculó el tema con la próxima elección en Brasil y las versiones sobre una eventual injerencia extranjera. En ese contexto, sostuvo que corresponde exclusivamente a la población brasileña decidir libremente a sus autoridades.
“En Brasil que decidan las y los brasileños libremente y lo que decide el pueblo que se respete”, afirmó.
La presidenta también destacó su relación con el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y defendió los resultados de su administración, particularmente en materia social. Señaló que, en poco más de un año, Brasil habría conseguido nuevamente avances significativos en la reducción del hambre.
Sin embargo, el eje central de su planteamiento estuvo en la evolución del consumo de información en México y en los riesgos que puede representar la dinámica de las plataformas digitales para los procesos democráticos.
El celular desplaza a otros medios
Sheinbaum citó datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) para explicar la dimensión del cambio.
De acuerdo con las cifras referidas por la presidenta, el porcentaje de mexicanos que utiliza teléfono celular pasó de 88.1 a 94.5 por ciento, mientras que el acceso a internet en los hogares aumentó de 53.9 a 75.7 por ciento.
En contraste, la televisión registró una disminución como medio de acceso a información, al pasar de 91.3 a 89.5 por ciento.
Para la mandataria, estas cifras muestran que cada vez más ciudadanos recurren a internet y redes sociales para informarse, lo que convierte a las plataformas digitales en un espacio relevante dentro de la discusión democrática.
“Entonces, quiere decir que una parte o más gente ahora se informa a través de las redes sociales”, señaló.
Algoritmos y publicidad, en el centro del debate
Uno de los principales puntos señalados por Sheinbaum fue el funcionamiento de los algoritmos, sistemas que determinan qué contenidos aparecen con mayor frecuencia en las cuentas de los usuarios a partir de su comportamiento digital.
Explicó que una persona que permanece durante determinado tiempo observando publicaciones negativas sobre un actor político puede comenzar a recibir de manera recurrente contenidos similares.
REDES SOCIALES, NUEVO DESAFÍO PARA LAS ELECCIONES
La preocupación, explicó, aumenta cuando la posibilidad de segmentar audiencias se combina con publicidad pagada, ya que determinados contenidos pueden obtener una mayor exposición mediante inversión económica.
“Si pagas para promover más contenido en contra y muchas veces con notas falsas, pues entonces manipulas la información a la que tiene acceso el ciudadano”, advirtió.
En ese sentido, la presidenta consideró que el INE debería valorar mecanismos que permitan establecer reglas básicas para las plataformas, sin plantear una regulación general de los contenidos publicados por los usuarios.
“Por eso es indispensable, no sé si el INE lo vaya a hacer ahora, pero una mínima regulación de las redes”, expresó.
Inteligencia artificial aumenta el desafío
Sheinbaum añadió un elemento adicional: el desarrollo acelerado de herramientas de inteligencia artificial capaces de generar grandes volúmenes de contenido en periodos muy breves.
A esto se suma el uso de bots y cuentas automatizadas que pueden amplificar determinadas publicaciones y hacer más difícil identificar si detrás de una interacción existe una persona real.
“Y sí influyen, claro que influyen, y con la inteligencia artificial más todavía”, sostuvo.
El planteamiento presidencial coloca así en el debate electoral varios fenómenos que convergen en las plataformas digitales: algoritmos de recomendación, campañas de publicidad segmentada, generación automatizada de contenidos, cuentas no identificables y circulación de información falsa.
Concentración tecnológica, otro punto de preocupación
La presidenta también cuestionó la concentración de las principales plataformas digitales en manos de un reducido número de grandes propietarios y señaló que este fenómeno tiene implicaciones para la vida democrática.
El planteamiento abre una discusión sobre el papel que deben desempeñar las autoridades electorales frente a compañías tecnológicas que concentran buena parte de la distribución de información política en internet.
La propuesta de Sheinbaum ocurre ante un escenario en el que el uso de redes sociales tiene cada vez mayor presencia en la comunicación política y en la formación de percepciones ciudadanas.
Por ello, el debate planteado no se limita a la difusión de información falsa, sino que abarca también quién determina qué contenidos llegan a cada usuario, cómo se amplifican, quién puede pagar por incrementar su alcance y qué papel tendrá la inteligencia artificial en las futuras contiendas electorales.
En este contexto, corresponderá al INE determinar, dentro de sus atribuciones y del marco legal vigente, si resulta procedente analizar mecanismos de regulación mínima para las plataformas digitales de cara a los próximos procesos electorales.
