Los pecados de Bundy
El fracaso de los Diablos Rojos en obtener el ansiado tricampeonato tiene varios responsables, pero el principal de ellos es su manager Lorenzo Bundy. Con la plantilla más cara de la liga con casi medio centenar de peloteros, la mayoría de ellos extranjeros, no fue capaz de derrotar a unos Pericos, que luego pagarían su osadía siendo eliminados por los Olmecas, quienes a su vez fueron derrotados por los Toros.

Desde el inicio del año cuando fueron derrotados en la final de la Champion, se veían las grietas en el equipo.
Se deshicieron de lanzadores como Willmer Font y Junior Guerra, que tuvieron buenas campañas en Saltillo y en Querétaro, y apostaron por brazos nuevos como Luis Castillo, quien se lesionaría rápidamente, y el ex liga mayorista Humberto Castellanos, quien nunca estuvo sano.
Eso dio como resultado que Bundy no confiara en sus abridores, pero también que los minimizara sacándolos por sistema, antes de que aspiraran a la victoria.
Eso hizo que los relevistas extranjeros como Stephen Nogosek fuera el máximo triunfador del equipo con ocho, seguido por Jean Carlo Mejía con siete, pero éste último no estuvo tan efectivo como el año anterior y tuvo un alto 5.36 en carreras limpias.
El zurdo nayarita Víctor González nunca justificó su calidad de ex liga mayorista, con una derrota y 5.56 en carreras limpias.
Y el japonés Tomohiro Hanraku solo tuvo 17 rescates, a pesar de ser utilizado en 46 juegos con un buen 2.89 en carreras limpias.
Se pensó que la llegada de Trevor Bauer solucionaría todo. Pero un poco excedido de peso, el norteamericano debutó con una derrota en Campeche, y perdió un juego decisivo contra los Pericos.
A la ofensiva se dio de baja al tercera base José Rondón, y se trajo al dominicano Mikael Franco, que aunque conectaba homerunes, se ponchaba mucho, además de que a la defensiva dejaba mucho que desear. Lo sustituyeron Moisés Gutiérrez y Río Ruiz, pero al final Bundy los borró del line up por los refuerzos de último minuto, Orlando Arcia y Roberto Valenzuela.
Se convenció a Robinson Cano que regresara, pero el dominicano resintió el ajetreo y terminó con .291 , 15 cuadrangulares y 72 producciones.
Con la llegada de Jon Singleton, que fue el máximo homerunero del equipo con 26, José Marmolejos fue habilitado como jardinero derecho, quien pese así .290 fue sustituido por Luis Liberato, quien falló en los playoffs.
El pelotero más completo fue Franklin Barreto quien tuvo números impresionantes y fue el mejor productor con 88, 19 homerunes y .358, ocho milésimas encima de Julian Ornelas que bateó 22 homerunes y produjo 81, y por abajo del champion bat espurio Juan Carlos Gamboa.
Todos los movimientos crearon malestar en el equipo, donde el pelotero mexicano siempre era relegado por los extranjeros y los caprichos de Bundy, quien este año se la pasó haciendo movimientos, tratando de justificar la nómina más cara de la liga, que le llevó a ganar 64 juegos en la temporada regular por solo 29 derrotas, pero que no pudo evitar ser eliminado por los poblanos en seis juegos.
Pese a este fracaso ¿repetirá la próxima temporada?
