Diego Sebastián “N”: del empresario de rentas de lujo al presunto asesino de Jonathan Meléndez
La vida empresarial de Diego Sebastián “N”, identificado por las autoridades como presunto autor material del asesinato de Jonathan Meléndez, tecladista de la agrupación Camilo Séptimo, estuvo marcada por una constante transformación de negocios, procesos judiciales y recursos legales que, durante años, no derivaron en una sentencia de prisión.
El hombre, de 51 años y originario de Argentina, construyó una trayectoria de más de dos décadas en México, donde incursionó en sectores tan diversos como la publicidad farmacéutica, los cajeros automáticos, los huertos urbanos, la producción audiovisual y la administración de propiedades de lujo.
Sin embargo, su nombre adquirió notoriedad nacional tras ser señalado por el ataque ocurrido el pasado 1 de septiembre de 2026, en un departamento de Atizapán de Zaragoza, Estado de México, donde fueron asesinadas cuatro personas.

De Argentina a México y una naturalización temprana
Diego Sebastián “N” nació el 26 de marzo de 1975 en Buenos Aires, Argentina. De acuerdo con registros consultados sobre su trayectoria, dejó escasos antecedentes administrativos en su país de origen.
No se localizaron antecedentes penales ni registros de actividad profesional declarada, aunque aparecía vinculado a un domicilio fiscal en el barrio de Saavedra.
Su historia en México comenzó formalmente en 2001, cuando obtuvo una carta de naturalización expedida por el Registro Nacional de Población, con la que fue reconocido como ciudadano mexicano nacido en el extranjero.
Poco después inició una carrera empresarial que se extendería por diferentes sectores económicos.
Sus primeros negocios: materiales médicos y marketing farmacéutico
En agosto de 2001, con apenas 26 años, participó en la constitución de Ferlini, Rosen y Asociados, S.A. de C.V., empresa dedicada a la comercialización, importación y venta de materiales impresos, grabaciones y equipos médicos.
Dentro de la sociedad, Diego Sebastián “N” tenía una participación minoritaria, mientras que Marco Eladio Ferlini Bohm concentraba la mayoría accionaria.
Tres años después, la compañía modificó su razón social y pasó a denominarse Comarketing Farmacéutico, S.A. de C.V., orientando sus actividades hacia la consultoría relacionada con el sector médico.
Paralelamente, comenzó a desarrollar otro proyecto empresarial.
Shark BTL y su incursión en la publicidad
Desde 2003 comenzó a operar Shark BTL, una agencia de marketing instalada en Polanco, donde Diego Sebastián “N” se presentaba como director general.
La empresa se enfocó en estrategias de publicidad y promoción, mientras su fundador ampliaba progresivamente sus actividades comerciales.
En 2008 constituyó Medical Branding de México, S.A. de C.V., empresa dedicada a servicios de consultoría, publicidad y organización de congresos científicos.
En esta compañía se convirtió en socio mayoritario al concentrar el 50 por ciento de las acciones.
Un historial judicial que comenzó en 2006
Mientras consolidaba sus negocios, también comenzaron a aparecer registros judiciales relacionados con Diego Sebastián “N”.
En 2006 enfrentó una primera causa penal registrada bajo el expediente 128/2006, aunque la información disponible no detalla el delito que habría originado el procedimiento.
Para 2011 ya contaba con un pasaporte mexicano y ese mismo año intentó registrar la marca Shark BTL ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial.
El trámite, sin embargo, fue rechazado debido a similitudes con una marca previamente registrada.

Cajeros automáticos, huertos urbanos y nuevas empresas
La diversificación empresarial continuó en los años siguientes.
A finales de 2012, Diego Sebastián “N” fundó CAFADE, S.A. de C.V., compañía dedicada a la comercialización e instalación de cajeros automáticos.
En esta sociedad mantenía el control mayoritario con el 51 por ciento de las acciones.
Un año más tarde incursionó en un giro completamente distinto al participar en la creación de Huerto Capital, S.A. de C.V., empresa enfocada en el diseño de jardines verticales y huertos instalados en azoteas.
Durante ese mismo periodo también buscó posicionar nuevas marcas, entre ellas Huerto Capital Ciudad Orgánica y Blablabla! Habla y Navega, esta última vinculada con servicios de telecomunicaciones.
Licitaciones, amparos y procesos legales
En 2017, Shark BTL participó en una licitación convocada por el Fondo Nacional de Fomento al Turismo para servicios de promoción y publicidad.
La empresa presentó la documentación requerida, aunque no logró alcanzar la puntuación mínima para continuar dentro del procedimiento.
Ese mismo año, Diego Sebastián “N” promovió un amparo indirecto contra una orden de detención ante un juzgado federal en la Ciudad de México.
Sería uno de varios recursos legales que presentaría durante los siguientes años.
La creación de Fifty Fifty Total Production
En marzo de 2018 constituyó su última empresa formal registrada: Fifty Fifty Total Production, S.A. de C.V.
La sociedad fue creada junto con Paola Mandri Figueroa, su pareja sentimental y también originaria de Argentina.
El objeto de la compañía incluía actividades relacionadas con producción audiovisual, publicidad y renta de equipo para eventos.
Diego Sebastián “N” mantenía el 50 por ciento de la participación accionaria.
Demandas bancarias contra Shark BTL
Para 2019, su entorno empresarial comenzó a enfrentar una nueva etapa de litigios.
Shark BTL apareció relacionada con al menos cuatro juicios ejecutivos mercantiles, en los que figuraban instituciones bancarias y distintos integrantes de la empresa.
En varios expedientes aparecieron como involucrados Diego Sebastián “N”, Norma Hilda Ferlini Bohm y Jorge Rosen Marschoff.
A pesar de los procedimientos judiciales, el empresario continuó desarrollando nuevas actividades comerciales.
El negocio de las casas vacacionales
En febrero de 2020 realizó lo que sería su última visita registrada a Argentina.
Para entonces, ya desarrollaba en México un negocio de administración y renta de propiedades vacacionales, actividad que posteriormente lo vincularía con Jonathan Meléndez.
El proyecto comenzó bajo la marca +Relax y posteriormente evolucionó a Nomad Property Management.
La operación se extendió a destinos turísticos como Valle de Bravo, Tepoztlán, Acapulco y Cuernavaca.
En Valle de Bravo, Diego Sebastián “N” y Jonathan Meléndez llegaron a administrar de manera conjunta alrededor de 32 propiedades, con tarifas que oscilaban entre los 7 mil y 50 mil pesos por noche.
Sin embargo, el negocio no habría quedado formalmente integrado a ninguna de las empresas registradas previamente por el presunto agresor.
Más amparos y procesos antes del crimen
En los años posteriores continuaron apareciendo nuevos recursos legales.
Durante 2023 promovió un segundo amparo que no llegó a ratificar.
Un año después presentó otro recurso contra una orden de aprehensión y comparecencia, aunque un juzgado le negó la suspensión definitiva.
En octubre de 2025 volvió a recurrir a la justicia federal mediante un amparo relacionado con actuaciones de un juez especializado en cateos y órdenes de aprehensión.
El procedimiento terminó siendo sobreseído luego de que las autoridades señaladas negaron la existencia del acto reclamado.
Ese mismo año, un juez ordenó su detención jurídica por un delito no especificado en agravio de dos personas, aunque posteriormente se dictó un auto de no vinculación a proceso.
En junio de 2026 promovió el último amparo del que se tiene registro público.
Denuncias por presuntos fraudes en rentas vacacionales
Semanas antes del asesinato comenzaron a difundirse en redes sociales denuncias relacionadas con el negocio de rentas vacacionales.
Una publicación realizada el 21 de julio de 2026 señalaba un presunto fraude cercano a los 500 mil pesos por el alquiler de una propiedad en Valle de Bravo.
Otro caso dado a conocer públicamente reportó una pérdida de aproximadamente 400 mil pesos en una operación relacionada con el arrendamiento de un inmueble en Acapulco.
En redes sociales también surgieron otros señalamientos contra la pareja por presuntos fraudes que, según las denuncias, podrían alcanzar cifras millonarias.
Una reunión marcada por diferencias económicas
La investigación por el asesinato apunta a que el ataque del 1 de septiembre habría sido preparado con anticipación.
De acuerdo con las indagatorias, Diego Sebastián “N” habría solicitado a su presunto cómplice, Gerardo “N”, conseguir cinta industrial, guantes negros y cinchos de plástico.
Las autoridades investigan si estos objetos serían utilizados para someter a las víctimas.
Un día antes del ataque, Jonathan Meléndez habría advertido a un amigo que alertara a las autoridades si dejaba de comunicarse.
El músico tenía previsto reunirse con su socio debido a diferencias económicas.
Las investigaciones señalan que el conflicto podría estar relacionado con una exigencia de 30 millones de pesos en criptomonedas.

El ataque en el departamento de Atizapán
El 1 de septiembre, alrededor de las 17:24 horas, cámaras de vigilancia habrían captado la llegada de Diego Sebastián “N” al edificio donde vivía Jonathan Meléndez junto con su familia.
Según la investigación, ingresó utilizando gorra, lentes oscuros y portando una mochila.
Ana Paula, esposa del músico, habría abierto la puerta debido a que Jonathan aún no había llegado al inmueble.
Dentro del departamento ocurrió el ataque que dejó cuatro personas asesinadas.
Las autoridades señalan que entre las víctimas se encontraban Jonathan Meléndez, su esposa, una menor de edad y la niñera de la familia.
El hijo mayor de la pareja, de seis años, logró esconderse durante la agresión y sobrevivió.
El menor permaneció durante varias horas dentro del departamento hasta que elementos policiales arribaron al lugar cerca de las 23:50 horas.
La fuga y captura de los presuntos responsables
Tras el ataque, Diego Sebastián “N” presuntamente intentó evitar ser identificado cambiando las placas de su vehículo Kia gris por otras correspondientes a un Chevrolet Ónix.
Sin embargo, el seguimiento realizado mediante cámaras de videovigilancia permitió a las autoridades reconstruir parte de la ruta utilizada durante la huida.
Gerardo “N” fue detenido inicialmente en Tecámac.
Horas más tarde, Diego Sebastián “N” fue localizado sobre la carretera México-Toluca, a la altura de La Marquesa, en el municipio de Ocoyoacac.
Ambos fueron puestos a disposición de la Fiscalía de Asuntos Especiales del Estado de México.
Las autoridades continúan con las investigaciones para determinar la participación de cada uno de los detenidos y esclarecer completamente el móvil detrás de uno de los crímenes que mayor impacto ha generado en los últimos días.
