Trump frena parques eólicos marinos
La Chispa te informa que Trump frena parques eólicos marinos en Estados Unidos bajo el argumento de que representan nuevos riesgos para la seguridad nacional. Desde finales de 2025, el gobierno de Donald Trump ha detenido proyectos de gran escala, recomprado contratos de arrendamiento y buscado limitar el desarrollo de energía eólica marina, mientras impulsa los combustibles fósiles y su llamado “dominio energético”.
Trump frena parques eólicos marinos por seguridad
La administración sostiene que las turbinas pueden interferir con sistemas de radar y sonar. Doug Burgum, secretario del Interior, afirma que información secreta del secretario de Defensa, Pete Hegseth, revela vulnerabilidades relacionadas con los parques instalados cerca de ciudades costeras. Una preocupación es que las palas giratorias generen blancos falsos que dificulten detectar drones, barcos o misiles.
Radar, tecnología y defensa nacional
Sin embargo, expertos señalan que las interferencias no son un problema nuevo. El Pentágono revisa los proyectos eólicos y puede restringir determinadas zonas, mientras que existen tecnologías para actualizar los radares y reducir las anomalías. Kirk Lippold, excomandante del USS Cole, sostiene que los operadores están capacitados para distinguir señales reales del ruido generado por las turbinas.

El conflicto llega a los tribunales
El gobierno paralizó cinco grandes proyectos en la costa este después de recibir información clasificada en noviembre de 2025. Los promotores y varios estados demandaron las medidas. Los jueces federales revisaron la información secreta y permitieron reanudar las construcciones. En el caso de Revolution Wind, el magistrado Royce Lamberth cuestionó si la seguridad nacional pudo utilizarse como “pretexto” para frenar el proyecto.
Europa busca soluciones a las interferencias
La discusión también existe en Europa. Suecia aprobó dos parques eólicos marinos y rechazó otros 11 por preocupaciones de seguridad. Dinamarca utiliza energía eólica marina desde 1991, mientras Reino Unido apuesta por nuevos radares de defensa aérea para permitir la coexistencia entre infraestructura militar y turbinas.
¿Pueden convivir energía y seguridad?
Organizaciones especializadas plantean incluso que los parques podrían convertirse en activos defensivos mediante sistemas de vigilancia y monitoreo. El debate refleja una cuestión clave: cómo ampliar las energías renovables sin comprometer la seguridad aérea y marítima.
