Sheinbaum blinda rumbo político y reivindica soberanía
La presidenta defendió la continuidad de la Cuarta Transformación, llamó a la unidad y rechazó cualquier subordinación ante presiones externas.
La presidenta Claudia Sheinbaum convirtió su Segundo Informe de Gobierno en una definición política sobre el rumbo de su administración: reivindicó la soberanía nacional, cerró filas en torno al proyecto de la Cuarta Transformación y sostuvo que México avanza con estabilidad económica, programas sociales y una estrategia de seguridad que, afirmó, ha producido resultados.
Desde el Patio de Honor de Palacio Nacional, Sheinbaum afirmó que el rumbo de su gobierno no se determina desde el exterior ni por intereses particulares, sino por el pueblo mexicano, al que colocó como eje de las decisiones de su administración.
“Vamos mejor y tenemos rumbo, porque ese rumbo lo marca el pueblo”, sostuvo la mandataria, al destacar que durante los 23 meses de su gobierno se han registrado cambios que, aseguró, demuestran la fortaleza institucional y social del país.
El mensaje adquirió un marcado tono político cuando la Presidenta rechazó cualquier interpretación sobre fracturas dentro del movimiento gobernante. “Que nadie se equivoque, aquí no hay divisiones ni rompimiento”, enfatizó, y sostuvo que el objetivo central sigue siendo la defensa del pueblo de México y su dignidad.
Soberanía, el eje frente a Estados Unidos
Uno de los principales posicionamientos políticos del informe fue la defensa de la soberanía nacional frente a la relación con Estados Unidos.
Sheinbaum aseguró que México mantiene una relación de diálogo y cooperación con todas las naciones, particularmente con su principal socio comercial, pero estableció como condición que cualquier acuerdo debe respetar la independencia y los principios nacionales.
“Cooperación no significa sometimiento. Amistad no significa renunciar a nuestros principios”, expresó.
La mandataria subrayó que mientras tenga el honor de ejercer la Presidencia defenderá la soberanía, la dignidad y la independencia de México, porque, afirmó, “la soberanía no se negocia, no se entrega y no se comparte”.
Con ello, el informe funcionó también como un mensaje político hacia el exterior: México busca entendimiento y colaboración, pero sin aceptar condiciones que impliquen subordinación.
Resultados para fortalecer al proyecto
Sheinbaum vinculó los resultados económicos y sociales de su administración con la continuidad del proyecto de transformación iniciado en 2018.
Aseguró que la economía permanece estable y destacó un récord de 35 mil millones de dólares en Inversión Extranjera Directa, un crecimiento de 12 por ciento respecto de 2024. También señaló que el Producto Interno Bruto creció 1.4 por ciento en el segundo trimestre frente al periodo inmediato anterior y 1.9 por ciento respecto al mismo trimestre de 2025.
Destacó además la fortaleza del peso, ubicado cerca de los 17 pesos por dólar, y una balanza comercial positiva por segundo año consecutivo.
Dentro del llamado Plan México, informó que ya operan 25 de los 100 parques industriales contemplados, mientras que la Oficina de Presidencia para la Promoción de Inversiones ha aprobado 19 proyectos por 3 mil 760 millones de dólares.
En materia fiscal, sostuvo que los ingresos federales alcanzaron 6 billones 46 mil millones de pesos, mientras que el gasto corriente se redujo en 200 mil millones de pesos frente a 2024.
Bienestar como base electoral y social
Otro de los pilares políticos del discurso fue la defensa de los Programas para el Bienestar como instrumentos de redistribución social.
La Presidenta informó que al cierre de 2026 estos programas alcanzarán a 42 millones 860 mil 296 derechohabientes, con una inversión de un billón de pesos.
En educación, destacó que los estudiantes de primaria y preparatoria cuentan con becas y anunció la expansión de oportunidades en educación superior. También resaltó que más de 73 mil planteles recibieron recursos mediante La Escuela es Nuestra y que 200 mil maestras y maestros han sido basificados.
La mandataria presentó estos avances como parte de una transformación que, afirmó, no se limita a las estructuras gubernamentales, sino que busca modificar las condiciones de vida de amplios sectores de la población.
Seguridad, uno de los principales argumentos
En seguridad, Sheinbaum utilizó las cifras de reducción de homicidios para defender la estrategia de su gobierno.
Aseguró que en dos años los homicidios disminuyeron 51 por ciento, equivalente a 44 casos menos cada día. Agregó que entre octubre de 2024 y julio de 2026 fueron detenidas 63 mil personas, además de decomisarse 32 mil 824 armas de fuego y 519 toneladas de drogas.
También reportó el desmantelamiento de 2 mil 725 laboratorios clandestinos y 665 Ferias de Paz como parte de la estrategia de Atención a las Causas.
El mensaje político fue directo: para Sheinbaum, los resultados en seguridad representan uno de los principales argumentos para sostener la continuidad de la estrategia federal.
Trabajo, salud y vivienda, la agenda social
La Presidenta también reivindicó una agenda social que presentó como evidencia del cambio estructural impulsado por su administración.
Destacó que el salario mínimo pasó de 2 mil 800 pesos mensuales en 2018 a 9 mil 582 pesos en 2026, un incremento de 154 por ciento. En la frontera norte, dijo, alcanza 13 mil 409 pesos, mientras que el salario medio de la economía formal llegó a 20 mil 212 pesos mensuales.
Asimismo, destacó la aprobación de la jornada laboral de 40 horas hacia 2030 y la incorporación de trabajadores de plataformas digitales al seguro social.
En salud, informó la conclusión y puesta en operación de 33 hospitales, además de nuevas unidades médicas y consultorios. Añadió que se prevé construir 152 unidades durante el sexenio y sumar 9 mil camas.
En vivienda, planteó como meta beneficiar a 12 millones de familias mediante la construcción de un millón 800 mil viviendas durante el sexenio.
Infraestructura y soberanía energética
El discurso también colocó la infraestructura y la energía como componentes de la soberanía nacional.
Sheinbaum aseguró que Pemex redujo su deuda en 20 mil millones de dólares y que la producción petrolera se mantiene en 1.77 millones de barriles diarios.
Destacó además la operación de la Refinería Olmeca de Dos Bocas, así como nuevas plantas de generación eléctrica y la inversión de más de 244 mil millones de pesos de la CFE para modernizar las redes de transmisión y distribución.
En infraestructura carretera, reportó un avance de 88 por ciento en la repavimentación de los 51 mil kilómetros de carreteras libres de peaje y anunció una inversión pública y mixta de 700 mil millones de pesos para mejorar 5 mil kilómetros adicionales.
La recuperación de los trenes de pasajeros y la construcción de nuevas rutas ferroviarias fueron presentadas como parte de una estrategia para recuperar capacidades del Estado y fortalecer la integración territorial.
Un cierre para mantener cohesionado al movimiento
Más allá del balance administrativo, el Segundo Informe tuvo como uno de sus objetivos centrales mantener cohesionada a la base política de la Cuarta Transformación.
Sheinbaum insistió en que su gobierno forma parte de un proyecto político que tiene continuidad y que su legitimidad deriva del respaldo popular. En ese sentido, descartó públicamente escenarios de división y sostuvo que la prioridad es preservar la defensa de los intereses nacionales.
La Presidenta cerró su intervención reivindicando la honestidad como principio de gobierno y como fuente de resultados, al tiempo que llamó a mantener el rumbo definido por la ciudadanía.
El mensaje dejó así una doble lectura: hacia el exterior, una política de cooperación internacional sin sometimiento; hacia el interior, un llamado a la unidad del movimiento gobernante y a la continuidad de la Cuarta Transformación como proyecto político nacional.
“Vamos mejor y tenemos rumbo”, afirmó Sheinbaum, colocando al pueblo como origen y destino de su gobierno.
