Sheinbaum consolida poder rumbo a segunda mitad
Con 68.4 por ciento de aprobación, la presidenta fortalece liderazgo nacional mientras enfrenta seguridad, economía, corrupción y conflictos políticos estatales
Claudia Sheinbaum Pardo llega al tercer año de su administración con un capital político que fortalece su posición para encarar la segunda mitad del sexenio: 68.4 por ciento de aprobación ciudadana, respaldo a su forma de gobernar y una mayoría que considera que México avanza por buen rumbo.
A unos días de presentar su Segundo Informe de Gobierno ante el Congreso de la Unión, la presidenta no sólo prepara el balance de los primeros dos años de administración. También inicia una nueva etapa política en la que deberá convertir el respaldo obtenido en las urnas y las encuestas en resultados capaces de sostener su proyecto durante la segunda mitad de su mandato.
La medición de FactoMétrica y Reporte Índigo revela que 63 por ciento de los ciudadanos aprueba la manera en que gobierna. Además, 48.5 por ciento tiene una imagen “muy positiva” de la mandataria y 18.7 por ciento la considera “algo positiva”.
El dato adquiere mayor relevancia por el contexto en el que Sheinbaum llega a esta etapa. En 2024 se convirtió en la primera mujer en ocupar la Presidencia de México y obtuvo 59.75 por ciento de la votación, el nivel más alto alcanzado en una elección presidencial mexicana.
Dos años después, mantiene una aprobación cercana a siete de cada 10 ciudadanos.
Capital político para profundizar la transformación
El respaldo ciudadano representa para Sheinbaum una plataforma para profundizar las políticas que han caracterizado su administración y consolidar el proyecto de la llamada Cuarta Transformación.
Los programas sociales son el principal punto de conexión entre el Gobierno y los ciudadanos. El 43.8 por ciento de los encuestados considera que ahí se encuentra el mayor resultado de la presidenta.
La evaluación específica también es favorable: 56.2 por ciento califica “muy bien” los programas sociales federales y otro 19.1 por ciento los considera “bien”.
El Gobierno reporta que 18.8 millones de personas reciben pensiones y programas prioritarios, entre ellos los dirigidos a adultos mayores, Mujeres Bienestar, becas educativas y Salud Casa por Casa.
Para 51.6 por ciento de los ciudadanos consultados, estos programas han mejorado “mucho” la calidad de vida de sus familias.
Ese respaldo social se convierte en uno de los principales pilares políticos de la Presidencia para avanzar hacia la segunda mitad del sexenio.
Seguridad: el gran reto para consolidar liderazgo
Pero el poder político también se medirá por la capacidad de resolver el principal problema que preocupa a los mexicanos: la inseguridad.
El Gobierno federal reporta una reducción de 51 por ciento en el promedio diario de homicidios dolosos entre septiembre de 2024 y julio de 2026.
Las cifras pasaron de 86.9 asesinatos diarios al inicio del periodo a 42.5 en julio de este año.
La administración sostiene que julio registró el promedio diario de homicidios más bajo de los últimos 12 años y atribuye la tendencia a la Estrategia Nacional de Seguridad.
La encuesta refleja que la población comienza a reconocer avances: 37.3 por ciento considera que la seguridad ha mejorado mucho y 28 por ciento estima que ha mejorado algo.
Sin embargo, la inseguridad permanece como la principal preocupación ciudadana.
Por ello, la reducción de homicidios constituye uno de los principales argumentos de la Presidencia, pero también uno de los terrenos donde se jugará la evaluación del Gobierno durante los próximos años.
Sinaloa, prueba de autoridad presidencial
La crisis política y de seguridad en Sinaloa representa una prueba adicional para la capacidad de conducción de la Presidencia.
La designación de una gobernadora interina, en medio de señalamientos provenientes de Estados Unidos contra el mandatario constitucional y de una situación de violencia persistente, colocó al estado en el centro de la agenda nacional.
Sheinbaum ha reivindicado que ningún interés personal puede estar por encima de los intereses del pueblo y de la Nación.
La definición adquiere dimensión política en un escenario donde la Presidencia necesita preservar la gobernabilidad, mantener la coordinación institucional y evitar que las crisis estatales se conviertan en factores de desgaste para el Gobierno federal.
Economía, el otro frente de poder
La segunda mitad del sexenio también estará condicionada por la economía.
El Gobierno federal destaca una inflación descendente y los incrementos al salario mínimo como parte de sus principales resultados.
En la medición, 44.2 por ciento de los ciudadanos considera que los aumentos al salario mínimo y las políticas económicas han mejorado “mucho” los ingresos familiares.
Pero la relación con Estados Unidos introduce incertidumbre.
La posibilidad de nuevos aranceles y las condiciones del comercio bilateral representan riesgos para el crecimiento, las inversiones y el empleo, por lo que mantener la estabilidad económica será determinante para preservar el respaldo social.
Corrupción, pendiente para la segunda mitad
La lucha contra la corrupción también aparece entre las prioridades que los ciudadanos esperan que Sheinbaum profundice.
El Gobierno federal reporta la inhabilitación de empresas proveedoras por presentar información falsa en procesos de contratación pública, con un promedio de tres compañías sancionadas por semana.
Aunque estos resultados forman parte del balance oficial, la ciudadanía mantiene el combate a la corrupción entre las principales exigencias para los próximos años.
El desafío para la Presidencia será demostrar que las acciones contra irregularidades no sólo generan sanciones administrativas, sino que también producen instituciones más transparentes y eficientes.
Una presidenta con margen para avanzar
El dato político más significativo de la encuesta es que 67.2 por ciento de los ciudadanos considera que México va por buen rumbo.
Con ese respaldo, Sheinbaum llegará al Segundo Informe en condiciones favorables para encarar la segunda mitad de su mandato.
A partir del 3 de septiembre, la presidenta recorrerá las 32 entidades federativas para supervisar obras y proyectos de infraestructura. La gira servirá para mostrar resultados, pero también para reforzar la presencia presidencial en el territorio nacional.
El balance de los primeros dos años muestra una ecuación política clara: programas sociales que sostienen el respaldo, una reducción de homicidios que fortalece el discurso de resultados y una economía que busca proteger el ingreso familiar.
Pero también deja pendientes que pueden determinar el futuro político del proyecto: inseguridad, corrupción, economía y conflictos estatales.
Sheinbaum entra así a la segunda mitad del sexenio con una posición de fuerza. El reto ya no será solamente conservar la aprobación, sino utilizar ese capital político para resolver los problemas que todavía preocupan a los ciudadanos.
La encuesta le entrega respaldo; el tercer año determinará hasta dónde puede convertirlo en poder político y resultados concretos.
Con información de INDIGO
