México se prepara para un El Niño sin precedentes y un 2027 marcado por temperaturas extremas
México podría enfrentar durante los próximos meses uno de los episodios de El Niño más intensos y atípicos registrados en las proyecciones meteorológicas, de acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
El fenómeno comenzaría a mostrar efectos más notorios a partir de septiembre y podría extender su influencia durante el otoño, invierno, primavera y parte del verano de 2027. Entre los principales riesgos se encuentran una mayor frecuencia de ondas de calor y temperaturas extremas.
Fabián Vázquez Romana, coordinador general del SMN, señaló en entrevista para Milenio que los escenarios previstos requieren fortalecer las medidas de prevención ante posibles impactos en la población.
2027 podría convertirse en el año más caluroso
El especialista coincidió con investigadores del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM en que 2027 podría convertirse en el año más cálido para México, con registros térmicos que en algunas zonas podrían superar niveles considerados de riesgo para la resistencia humana.
Las ondas de calor representan una preocupación especial debido a sus efectos sobre la salud. Además, pueden generar consecuencias importantes en actividades agrícolas, consumo y eficiencia energética y condiciones de confort térmico.
Vázquez Romana recordó que 2024 ya rompió numerosos récords de temperatura y advirtió que existe una alta posibilidad de que esos registros vuelvan a ser superados durante el próximo año.
Septiembre encenderá las alertas por ciclones
Otro de los factores que mantiene bajo vigilancia a las autoridades es la actividad ciclónica. El SMN anticipa un incremento de sistemas tropicales en el océano Pacífico a partir de septiembre.
Aunque varios ciclones se han formado durante la actual temporada, hasta ahora la mayoría se ha mantenido lejos de las costas mexicanas. Boris ha sido uno de los sistemas que ha generado afectaciones directas al país.

Las elevadas temperaturas de la superficie marina y la debilidad de los vientos alisios son algunas de las condiciones que favorecen la formación de ciclones.
Golfo de México, bajo especial vigilancia
Mientras el Pacífico mantiene una actividad importante, el Atlántico ha registrado hasta ahora una temporada relativamente tranquila, con apenas tres sistemas formados.
El polvo del Sahara y las condiciones atmosféricas sobre el mar Caribe han dificultado el desarrollo de ciclones tropicales en esa región. Sin embargo, el panorama podría cambiar durante septiembre, considerado el periodo de mayor actividad ciclónica.
El SMN llamó especialmente a vigilar el Atlántico y el Golfo de México, debido a su cercanía con las costas nacionales.
La temporada ciclónica todavía no termina
Las autoridades meteorológicas también advirtieron que octubre continuará siendo un periodo de riesgo. Durante ese mes, climatológicamente, los ciclones suelen aproximarse a Baja California Sur desde el Pacífico.
Aunque México ha tenido relativa suerte porque varios sistemas se han mantenido alejados de tierra firme, esta condición no garantiza que septiembre y octubre transcurran sin impactos.
Ante este escenario, el SMN pidió mantener el monitoreo de los fenómenos meteorológicos y fortalecer las medidas de prevención, particularmente frente a olas de calor, ciclones tropicales y otros eventos extremos que podrían intensificarse durante los próximos meses.
