Historia del Pato Merlín abre puerta a vivienda digna
La dueña del personaje viral recibió una casa del INVI tras solicitar apoyo a Claudia Sheinbaum; el caso exhibe el alcance de los programas de vivienda social.
La historia detrás del fenómeno viral del Pato Merlín dio un giro inesperado al convertirse en un ejemplo de acceso a la vivienda social. La presidenta Claudia Sheinbaum informó que Karla Gómez, creadora y propietaria del popular personaje, ya cuenta con un hogar otorgado mediante un programa del Instituto de Vivienda de la Ciudad de México (INVI), luego de solicitar apoyo de manera directa a la mandataria.
Durante la conferencia matutina de este viernes, Sheinbaum explicó que el proceso inició cuando Karla acudió con sus dos hijos y el ahora famoso Pato Merlín a uno de los encuentros previos a la conferencia presidencial. Ahí le expresó que su principal necesidad era conseguir una vivienda, pero dejó claro que no buscaba un regalo, sino la oportunidad de adquirir un patrimonio mediante pagos accesibles derivados de su trabajo.
La presidenta relató que, tras conocer la situación familiar, pidió a la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, y al director del INVI, Inti Muñoz, revisar si Karla cumplía con los requisitos para incorporarse a alguno de los programas de vivienda de la capital.
Después de realizar las gestiones administrativas y la evaluación correspondiente, el pasado jueves Karla recibió oficialmente las llaves de su nuevo hogar, entrega encabezada por Clara Brugada y con seguimiento de la secretaria particular de la Presidencia, Luisa Abreu.
Durante un enlace realizado en la conferencia, Karla Gómez compartió que durante años vivió con sus hijos en un pequeño local comercial ubicado en la zona de Vértiz y Arcos de Belén, una realidad que ocultaban por miedo a ser desalojados.
Explicó que incluso mostraba públicamente otra versión de su situación por temor a perder el único espacio donde podían dormir. Cuando tuvo oportunidad de hablar con la presidenta, le enseñó fotografías de las condiciones en las que habitaban, incluyendo el sitio improvisado donde se bañaban.
“Lo único que quería era que me escucharan y poder pagar mi casa con mi trabajo”, expresó emocionada. Agregó que ahora sus hijos viven en un espacio seguro y digno, dejando atrás la vulnerabilidad que enfrentaban diariamente.
Sheinbaum destacó que este caso refleja el propósito de las políticas de vivienda social: ofrecer oportunidades a familias que, pese a trabajar todos los días, enfrentan dificultades para acceder a un patrimonio.
La mandataria señaló que el caso también permitió visibilizar la realidad de muchas personas que, detrás de historias virales o del trabajo informal, enfrentan carencias que pocas veces son conocidas por la sociedad.
“Nos da mucho gusto porque no solamente es conocer al gran Pato Merlín, que conquistó el corazón de las y los mexicanos, sino ver a las personas que están detrás y sus necesidades”, afirmó.
Finalmente, Sheinbaum reconoció el esfuerzo de Karla por sacar adelante a sus hijos y consideró que tanto ella como el Pato Merlín representan un símbolo de perseverancia y del espíritu popular de la Ciudad de México, al tiempo que reiteró que el objetivo del gobierno es ampliar las oportunidades para que más familias puedan acceder a una vivienda digna mediante programas sociales.