Trump pone fin al alto el fuego y reanuda los bombardeos contra Irán
Irán lanzó este martes una nueva ofensiva contra Kuwait y Bahréin, en respuesta a los bombardeos realizados por Estados Unidos por segundo día consecutivo contra territorio iraní. La escalada ocurre luego del ataque contra tres petroleros que navegaban por el estrecho de Ormuz, incidente que detonó una nueva fase del conflicto entre Washington y Teherán.
Horas antes, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que daba por concluido el memorando de entendimiento que había permitido detener los enfrentamientos el mes pasado, al considerar que las recientes acciones iraníes anulaban el acuerdo.
El estrecho de Ormuz, nuevo eje del conflicto
Aunque Teherán no asumió oficialmente la autoría del ataque contra los tres petroleros, medios iraníes destacaron que las embarcaciones transitaban por una ruta protegida por Estados Unidos y no autorizada por la República Islámica.
Analistas coinciden en que la confrontación dejó de centrarse únicamente en el programa nuclear iraní para trasladarse al control del estrecho de Ormuz, paso estratégico por el que circula una parte significativa del suministro energético mundial.
Axios señaló que el conflicto evolucionó hacia una disputa por dominar esta vía marítima clave, mientras que Reuters afirmó que el control del estrecho se ha convertido en la principal herramienta de presión de Irán frente a Occidente, incluso por encima del tema nuclear que durante años motivó sanciones internacionales.
Teherán endurece su postura
Funcionarios iraníes sostienen que el control de Ormuz representa ahora su principal carta de negociación. Ebrahim Azizi, integrante de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní, afirmó en redes sociales que Estados Unidos debe aceptar “el nuevo orden iraní en el estrecho de Ormuz” como condición para avanzar hacia una solución.
En el mismo sentido, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baquer Ghalibaf, aseguró que Washington ha comprobado que “la intimidación y el incumplimiento de promesas ya no son gratuitos”, y sostuvo que el tránsito por el estrecho dependerá de acuerdos con Irán y no de amenazas militares.
Bombardeos dejan muertos y heridos
Al cierre de esta edición no se habían reportado daños en Kuwait, Bahréin ni otros países del golfo Pérsico que albergan bases militares estadounidenses y fueron alcanzados por la ofensiva iraní.
De acuerdo con Al Jazeera, Estados Unidos atacó diversas ciudades iraníes ubicadas a lo largo del estrecho de Ormuz, entre ellas Bushehr, Chabahar, Bandar Abbas, Sirik, Jask, Iranshar y Konarak, además de las islas Abu Musa y Qeshm.
Las autoridades informaron que varias personas resultaron heridas en Ahvaz, mientras que la Guardia Revolucionaria confirmó la muerte de ocho militares durante los bombardeos. Entre los objetivos alcanzados también figuran dos puentes situados en las provincias orientales que conducen hacia la ciudad santa de Mashhad, donde será sepultado el líder supremo Ali Jamenei.
Trump advierte una respuesta militar más severa
Durante un vuelo a bordo del Air Force One, Donald Trump afirmó que los ataques iraníes contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz significaban el fin definitivo del alto al fuego.
El mandatario advirtió que cualquier nueva agresión iraní será respondida con una fuerza “20 veces mayor” que la utilizada por Teherán contra los petroleros.
Trump sostuvo además que Irán cuenta con escaso margen de maniobra y que busca negociar un acuerdo, aunque expresó dudas sobre la disposición del gobierno iraní para cumplirlo.
“Están un poco locos, pero quieren llegar a un convenio. Les dimos un golpe muy duro”, declaró al ser cuestionado sobre las razones del ataque a los petroleros.
Respecto a la posibilidad de una guerra prolongada, respondió que Estados Unidos dispone de múltiples formas de imponerse y aseguró que, desde su perspectiva, la victoria militar ya fue alcanzada.
Nueva campaña militar de Washington
Funcionarios estadounidenses indicaron que la duración y magnitud de la nueva ofensiva dependerán de las decisiones que adopte Teherán en los próximos días.
El Comando Central de Estados Unidos informó que la operación más reciente alcanzó 90 objetivos militares en territorio iraní, apenas horas después de que Trump advirtiera sobre una nueva ronda de bombardeos y asegurara que podría desmantelar el programa nuclear iraní sin necesidad de un acuerdo diplomático.
Durante la cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), celebrada en Turquía, el presidente estadounidense afirmó que el acuerdo previo había quedado cancelado y anticipó nuevos ataques.
Aunque más tarde señaló que no esperaba un conflicto prolongado, sostuvo que cualquier acción militar adicional sería breve y contribuiría, según dijo, a garantizar la seguridad de la región y del mercado petrolero mundial.
Trump también dejó abierta la posibilidad de que otros integrantes de su administración continúen explorando una salida diplomática, pese a su escepticismo. Sin presentar pruebas, aseguró además que se ha convertido en “el objetivo número uno de Irán” y afirmó no temer por su seguridad.
Reacciones internacionales
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, criticó las declaraciones del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, por respaldar la ofensiva estadounidense, y advirtió que los países que facilitaron bases militares o infraestructura para los ataques deberán asumir responsabilidades.
Mientras tanto, las naciones del golfo Pérsico condenaron la ofensiva iraní, al tiempo que el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, junto con los gobiernos de Qatar y China, hicieron un llamado urgente para detener las hostilidades y evitar una escalada mayor en la región.
