Chiapas refuerza prevención y despliega amplia coordinación
Autoridades activan estrategia integral preventiva, habilitan refugios temporales y refuerzan vigilancia ante riesgos por lluvias y ciclones.
La prevención se consolidó como la principal herramienta de protección para Chiapas ante la temporada de lluvias y ciclones tropicales 2026, luego de que autoridades federales, estatales y municipales instalaron el Consejo Estatal de Protección Civil y activaron el Puesto de Comando Interinstitucional para coordinar acciones de respuesta, monitoreo y mitigación de riesgos en todo el territorio chiapaneco.
Durante la sesión de trabajo encabezada por la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, y el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, se destacó el fortalecimiento de la estrategia preventiva que busca reducir afectaciones a la población mediante una estrecha coordinación entre los tres órdenes de gobierno, así como una mayor participación ciudadana en las medidas de autoprotección.
Uno de los aspectos centrales de la reunión fue la presentación de un diagnóstico integral de vulnerabilidad que identifica los principales riesgos que enfrenta la entidad durante la actual temporada. De acuerdo con la Coordinación Nacional de Protección Civil, 58 de los 124 municipios de Chiapas presentan niveles de riesgo por inundación que van de medio a muy alto.
Asimismo, se tienen identificados 90 puntos críticos de inundación distribuidos en 27 municipios y vinculados a 52 cuerpos de agua. Entre las zonas con mayor nivel de atención destacan Tuxtla Gutiérrez, por las vulnerabilidades asociadas a los arroyos y afluentes del río Sabinal, y Tapachula, donde la mayoría de los puntos críticos se localizan en las inmediaciones del río Texcuyuapan.
Las autoridades también informaron que las cinco presas ubicadas en la entidad operan en condiciones seguras, con niveles de almacenamiento que oscilan entre 64 y 89 por ciento de su capacidad. Sin embargo, se mantiene vigilancia permanente en regiones montañosas debido a la alta susceptibilidad de deslizamientos de laderas en zonas de la Sierra Madre y las montañas de Oriente.
Otro de los riesgos identificados corresponde a los fuertes vientos asociados a fenómenos meteorológicos. La CNPC advirtió que seis municipios del noroeste del estado podrían registrar rachas de hasta 168 kilómetros por hora, mientras que Ocosingo mantiene un nivel de riesgo medio ante posibles impactos de ciclones tropicales.
Como parte de las innovaciones para fortalecer la capacidad de respuesta, Laura Velázquez destacó la entrada en operación del sistema de alertamiento directo a teléfonos celulares para huracanes, herramienta tecnológica que permitirá reducir tiempos de evacuación y mejorar la comunicación con la población en situaciones de emergencia.
Por su parte, el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar subrayó que la prevención constituye uno de los pilares del gobierno estatal, por lo que se han impulsado diversas acciones ambientales y de infraestructura destinadas a disminuir riesgos. Entre ellas sobresale el programa de restauración de microcuencas, implementado en 33 municipios durante 2025 y que este año ampliará su cobertura a 70 demarcaciones.
El mandatario también destacó los trabajos realizados en los sistemas lagunarios de las regiones Soconusco e Istmo-Costa, así como las labores permanentes de limpieza, desazolve y monitoreo de ríos, arroyos y drenajes urbanos, especialmente en zonas consideradas vulnerables a inundaciones.
A estas acciones se suma el programa Ciudad Digna, mediante el cual empresas constructoras locales colaboran en el mantenimiento de alcantarillas, recuperación de espacios públicos y obras preventivas orientadas a evitar encharcamientos, inundaciones y deslizamientos de tierra.
En materia de preparación operativa, el gobierno estatal informó que se han rehabilitado caminos y puentes estratégicos para garantizar la conectividad durante la temporada de lluvias. Además, se encuentran habilitados 516 refugios temporales en distintas regiones del estado y se fortaleció la capacidad de atención de los Centros Regionales de Protección Civil.
La estrategia cuenta con el respaldo de instituciones federales como las secretarías de la Defensa Nacional, Marina, Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, Educación Pública y Salud, así como de la Guardia Nacional, la Comisión Nacional del Agua y la Comisión Federal de Electricidad. A este esfuerzo se suman autoridades municipales, universidades y dependencias estatales, conformando una red de coordinación enfocada en proteger a la población y reducir los riesgos derivados de los fenómenos hidrometeorológicos.
