Jugadores franquicia
Ante el comercialismo imperante en el Rey de los Deportes, resulta cada vez más difícil que un jugador se convierta en el ídolo de una franquicia. Raro es el jugador que juega durante más de cinco años en una franquicia.
El jugador se identifica con la franela que defiende y asume como propio el equipo.
Luego de 13 años de defender la casaca de los Diablos Rojos, Emmanuel Avila fue enviado en el 2023 a los Guerreros de Oaxaca.La versión oficial fue que había que dar lugar a nuevos jugadores como Carlos Sepúlveda, pero extraoficialmente se sabe que los directivos quisieron demostrarle que ellos eran los que mandan.
Otro tanto le ha ocurrido a Yaphet Amador, quien tras 12 temporadas con los escarlatas ha sido enviado a los Piratas de Campeche.
Pero no son los únicos. El colombiano Reynaldo Rodríguez quien en cinco temporadas se había ganado el apodo del Rey Tigre, y tenía ya casi todos los récords del la franquicia, fue cambiado ignominiosamente a los Guerreros de Oaxaca.
El último caso fue el de Yadir Drake, quien en seis años defendió gallardamente la playera de los Leones de Yucatán, actualmente en el último lugar.
Su pecado fue reclamar que sus compañeros no se entregaban como él.
Fue enviado a los Algodoneros de la Unión Laguna que todavía tienen esperanza de postemporada.
Así pues el amor por la camiseta parece ser algo del pasado, pues ahora imperan los intereses comerciales.
