Gana México a Corea: el fútbol levanta el ánimo nacional
Como dijera la encargada de escoger candidatos de Morena, Citlalli Hernández, al senador Inzunza, uno de los 10 que Estados Unidos de tener vínculos con bandas del crimen organizado, “no pasa por su mejor momento en relación con lo que se refiere a la aceptación popular”.
Para hoy todos los analistas que no hagan una pausa en sus comentarios sobre las fallas en gobierno actual de la 4T, seguramente para los lectores no estarán en su mejor momento frente a sus lectores que viven felices el triunfo de México sobre Corea del Sur, que por cierto yo me encuentro de ellos.
El triunfo del seleccionado nacional representa una recuperación, por episódica y momentánea que sea, de un estado de ánimo que vuelve a mostrar a una población que, como decía el recordado Fernando Marcos, el fútbol es parte de nuestra esencia de mexicanos. Cito de memoria.
Fernando Marcos fue un personaje muy culto y polifacético. A Marcos se le atribuye la frase “el último minuto también tiene sesenta segundos”.
Y con el triunfo de ayer de la selección mexicana sobre Corea del Sur, se inicia una etapa de estado de ánimo nacional en el que se renueva siempre la esperanza de conseguir los sueños acariciados largamente.
Yo escribí en días pasados lo siguiente:
“Pues ahora la CNTE revivida por AMLO, está tratando de boicotear la inauguración del Mundial 2026, y hasta ayer realizó un intento de llegar al Estadio Azteca por la calzada de Tlalpan y que tuvo que ser contenida por un impresionante dispositivo del gobierno de la CDMX a través de sus granaderos, ahora llamada policía de proximidad”, o algo así.
Pero el fútbol a nivel mundial, o incluso de una final de los torneos cortos de la Liga MX, genera en la afición una descarga de adrenalina que será la que, finalmente, logre que mañana el balón mundialista ruede en la grama del Azteca.”
Y esa afición ayer celebró con una euforia que apagó por un momento el malestar nacional que causan la corrupción y la inseguridad.
Desde luego que el presente y el futuro de México no estás parado sobre un balón.
Pero por lo pronto, habremos de disfrutar de la pausa emocional que nos otorga el triunfo de México sobre Corea y la esperanza de triunfar en la siguiente etapa del campeonato Mundial, que nos reafirma como una sociedad que tiene todos los elementos de lo humano: sensible, crítico, emocional y con muchas esperanzas en el fondo de su naturaleza.
Ganó México y por lo pronto, a pesar de tener en la agenda muchos temas de importancia por comenzar, me uno al festejo que se vive en todo México.
