La sociedad frente a la mentira gubernamental. Rocha Mora y sus secuaces y la poca claridad en las investigaciones de la FGR
Dicen fuentes muy confiables que Claudia Sheinbaum Pardo, en su gira por Palenque, se reunió junto con Raquel Buenrostro, con Andrés Manuel López Obrador para analizar la crisis desatada por la solicitud de la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, dependiente del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, para efectos de detener en forma provisional con fines de extradición internacional a diez ciudadanos mexicanos, entre ellos al ex gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Este previamente, además de hipócritamente declararse inocente, había enviado un mensaje medio cifrado de que, si caía, hablaría. Pero la presión del gobierno de Estados Unidos estaba muy alta. Ya tienen listas otras acusaciones de la Fiscalía en la Corte Sur de Manhattan, en contra de otros “narco-políticos” vinculados a Morena, y su difusión dependerá de si la presidenta comienza a actuar contra políticos vinculados con el crimen organizado, como se lo estuvieron pidiendo en Washington desde hace varios meses, en los que ha trascendido que están la gobernadora de Baja California y su esposo, Marina del Pilar Ávila Olmeda y Carlos Torres Torres; el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal, así como los dos últimos líderes nacionales de Morena, Mario Delgado y Luisa María Alcalde, entre otros, implicados también en el llamado Huachicol Fiscal.
Pero la presidenta Claudia Sheinbaum desmintió que en su gira del fin de semana por Palenque, fuera para reunirse con Andrés Manuel López Obrador y para hablar concretamente sobre las acusaciones de Estados Unidos contra el exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha.
“Ya estaba programada la gira a Palenque desde antes. No fue para reunirme con el presidente López Obrador y si lo hiciera, no tendría nada de malo”, dijo Sheinbaum y rechazó que haya sido para ir a pedir una ‘línea política’ ante la situación en Sinaloa.
Debido a que la gira por Palenque coincidió con lo acontecido en Sinaloa, la presidenta aseguró que se trata de afirmaciones cargadas de misoginia. “Tiene muchos rasgos de misoginia, la verdad. Como si la presidenta no pudiera tomar decisiones sobre el futuro del país, es que de verdad da risa”, añadió.
No. No es verdad que haya misoginia, lo que hay es abulencia. Es decir, hay falsedad en sus palabras, muchas mentiras en su discurso mañanero. En términos simples y llanos muchas mentiras en sus discursos, utiliza un doble lenguaje que muy pocos se tragan: Uno para los simpatizantes morenistas que no son más del 11 por ciento del total de la población, frente a un 89 por ciento que dudan de sus palabras.
La solicitud de licencia del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y del alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, dos de los diez acusados por la fiscalía estadounidense de haber llegado al poder público con el respaldo de narcotraficantes confesos y servir a sus intereses, junto con la postura jurídica del coordinador de Política y Gobierno de la Presidencia, Arturo Zaldívar Lelo de la Rea, quien consideró que “quien obtiene una licencia ya no ejerce la función, por tanto, puede ser detenida como cualquier persona, pues ya no goza de la inmunidad procesal”.
Explicó que la inmunidad procesal existe para evitar que funcionarios sean procesados penalmente sin que la Cámara de Diputados emita una declaratoria de procedencia. Este mecanismo levanta la inmunidad procesal en los términos del artículo 111 de la Constitución. Zaldívar enfatizó que el “fuero” protege a la función, no a la persona. ¿Entonces por qué los protege la guardia nacional?…
En medio de las negociaciones del nuevo tratado de libre comercio entre Canadá, México y EUA, y a casi un mes del mundial de futbol, la relación bilateral entre los gobiernos de Washington y Ciudad de México se encuentra en una gran crisis. La postura de la fiscal general de la República, Ernestina Godoy Ramos, así como de sus colaboradores el subprocurador, Raúl Armando Jiménez Vázquez y su vocero, Ulises Lara –esposo de Lenia Batres, flamante ministra de la Suprema Corte–, ha sido la de desestimar los cargos, según ellos por falta de pruebas.
Pero se les olvida que el gobierno de Estados Unidos, al declarar narcoterroristas a los grupos criminales mexicanos, puede hacer el uso de la fuerza, tal y como lo hizo en Venezuela en contra de Nicolás Maduro. Y la Sheinbaum y los duros de Morena, enarbolan la defensa de la “soberanía” por la injerencia de cuatro agentes de la CIA que participaron en el desmantelamiento de un narco-laboratorio en Chihuahua. ¿De cuál soberanía estamos hablando? ¿La de los Aranceles?, de la Deuda Externa?, ¿de la alimentaria?, ¿de la tecnológica? ¿de la petoquímica?
Por encima de los discursos dirigidos a los simpatizantes morenistas, en México se han desmantelado 189 laboratorios clandestinos donde se proces
