Veracruz, enemigo de todos
Mientras menos violencia hay en un estado de la República Mexicana, la seguridad de sus gobernantes debe ser más intensa. Por el simple hecho de que los delincuentes al no poder actuar como ellos quieren, requieren deshacerse de quien mantiene el orden a como dé lugar.
Eso no lo entienden quienes mantienen la vista fija en la inseguridad y obsesivamente intentan colocarla como el gran problema del país. No lo es.
La inseguriad es consecuencia de roblemas, cuya solucioón desarticularía la delincuencia en todas sus expresiones. Pero lo que la derecha quiere es sabotrarla lucha contra la inseguridad y extender, la violencia qu ocurren entre personas dedicadas al narcotráfico a toda la población, como si toda la población fuese delincuente.
Sería tanto como sospechar que todo mexicanos muertos violentamente pertenecía a un cártel y toda persona desparecida está implicada en ese negocio.
La percepción de inseguridad es un apreciación subjetiva y en ella se basan los mal intencionados, no la interpretan como un aviso que advierte sino como un hecho consumado. Las herramientas que se utilizan para medir este fenómeno son frágiles cuando su mecanismo no se explica adecuadamente a la población.
Los medios han obligado a la población a tener en la inseguridad el símbolo de la infelicidad, el mayor miedo de sus vidas; es decir, no le temen a una mala educación, ni a servicios de salud caros, cada noticiero televisivo inicia con el tema de la inseguridad.
Cuando ve que atrapan a un delincuente no piensan que se están detenido los ilícitos sino que se convierte en una evidencia de que hay tantos delitos que pueden verlos con sus propios ojos, cuando en realidad lo que ven es una acción contra la delincuencia y no una transgresión.
La inseguridad le ha servido a la oposición para crear una serie de mitos alrededor de la inseguridad, así asegura convenios de publicidad con la oposición y crea un espectáculo mediático para atraer un público que va decreciendo.
Todo manejado por un miedo permanente de una sociedad a la que se le educó con el temor para manipularla al antojo de las autoridades.
Veracruz, a pesar de su extensión, está rodeada de estados cuyos gobiernos pertenecen al mismo movimiento, por lo que fortalece a su sociedad y a su gobierno, es una garantía que reduce el riesgo de la penetración de la inseguridad que priva en los estados gobernados por la oposición.
En este esquema de alcances evidentes en la lucha contra la inseguridad, los veracruzanos saben que hay alcances nunca antes vistos en la entidad. Esto hace que la gobernadora esté en el centro de tiro de la delincuencia, de ahí que debe estar protegida con seguridad.
Si la guerra sucia quiere deshacerse de la gobernadora, imaginemos las intenciones que asaltan las mentes de sus enemigos.
La lucha desproporcionada por impedir que Rocío Nahle llegara a la gubernatura fue financiada por grupos que se comportan, hasta la fecha, como mafias y no como empresarios, o políticos.
De ahí que la gobernadora deba estar protegida con personas capacitadas en el uso de armas largas.
Cuestiona ral seguridad de un funcionario público, claficarla de excesiva o contradictoria podría sólo tener dos esxplciaciones: la primer aque están interesados en su vulnerabilidad o bien que carecen de argumentos para cuestionar su proceder.
La inseguridad no es la única razón por la cual un gobernante debe estar bien protegido, porque cuando se gobierna en serio, se afectan intereses de empresarios voraces, de medios que quieren imponer sus propias reglas, tarifas y verdades; de acaparadores de los productos del campo, de monopolistas, etc.
Desde la llegada de la gobernadora de Veracruz, es vigilada con precisión por los autores de la guerra sucia de la que fue objeto durante la campaña a grado tal que cualquier factor, por mínimo e inofensivo que sea, se convierte en un posible atentado, esta denuncia pública por estar protegida, pareciera formar parte de una guerra sucia que se intensifica.
Nadie dudaría que algunos de los accidentes ocurrido durante su gestión, de apenas un año, pudieran ser provocados, es decir sabotajes para impedir que gobierne.
Testimonios en los medios, incluso libros destacan los altos niveles de inseguridad en Veracruz, muchos veces impulsados por los propios gobernadores que al mismo tiempo eran caciques, terratenientes y homicidas.
Esta vez, la crítica en los medios y redes proviene de una firma prácticamente desconocida denominada alertavigilante mx. Se trata de bots que inician el nado sincronizado con intenciones desconocidas.
