Economía no repunta
· Pre Criterios Económicos a comisiones
· Intranquilidad en aumento
· Motores del crecimiento, sin estímulos
· Prefieren autos de segunda mano
· Se duplica población sin atención médica
En cumplimiento de las disposiciones contenidas la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, que preside la panista Kenia López Rabadán, turnó a las comisiones de Hacienda y Crédito Público y de Presupuesto y Cuenta Pública, los Pre-Criterios Generales de Política Económica 2027.
Dicho documento que desde el pasado miércoles 1 de abril remitió la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), es la base para la elaboración de Paquete Económico 2027, pues contiene los principales objetivos para la Ley de Ingresos de la Federación y el Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2027.
La dependencia a cargo de Edgar Amador Zamora, establece con cierto optimismo los escenarios de las principales variables macroeconómicas para el próximo año: crecimiento, inflación, tasa de interés y precio del petróleo, aunque en realidad lo que reflejan los PreCriterios es que durante lo que resta de 2026 y el 2027 la economía se mantendrá prácticamente como hasta ahora, con bajo crecimiento y semiestancada.
Los principales indicadores macroeconómicos 2026-2027, de acuerdo con el documento de la SHCP, son los siguientes: Para el Producto Interno Bruto se proyecta un rango de crecimiento de entre 1.8 %, 2.8 % en 2026 y de 1.9 %, 2.9 % en 2027; Inflación, en 2026 de 3.7% y para 2027 de 3.0%.
Se estima un tipo de cambio nominal promedio para finales de 2026 de 18.4 pesos por dólar y para 2027 de 18.6 pesos por dólar. En cuanto a petróleo, el precio promedio de la mezcla mexicana de exportación se prevé en 77.3 dólares por barril en 2026 y de 54.7 dólares por barril en 2027.
Se espera que la economía mexicana mantenga una trayectoria de crecimiento positivo en 2026 y 2027, sustentada en la solidez de su demanda interna. El consumo y la inversión doméstica seguirán siendo los principales motores del crecimiento.
Intranquilidad aumenta
Cabe señalar aquí que durante el último trimestre del 2025 la actividad económica dio señales de una modesta mejoría, propiciando que las expectativas de crecimiento se corrigieran modestamente al alza. Sin embargo, este comportamiento respondió, principalmente, a un inesperado repunte de la economía en octubre, que resultó principalmente por un incremento mensual de 4.2% en la industria de la construcción, para posteriormente retomar una tendencia a la baja.
A partir de entonces, la economía en general ha mostrado un magro dinamismo en el que de noviembre a enero reportó dos meses con variaciones mensuales negativas.
De esta manera, la actividad económica inició el presente año con un resultado negativo al mostrar una caída de 0.9% durante enero, porcentaje que incluso superó la estimación oportuna del INEGI que preveía una disminución de 0.2%.
El hecho es que ya se anticipaba un comportamiento a la baja, lo que significa que la expectativa de un mayor debilitamiento se fortalece. Situación preocupante frente a los posibles efectos provenientes de la revisión del T-MEC y del conflicto bélico en Irán.
Analistas del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado advierten que la intranquilidad aumenta cuando la estimación oportuna del INEGI considera que en febrero la actividad económica creció solo 0.1%, con lo que incluso si en marzo se observara un aumento secuencial de 0.5%, el comportamiento trimestral de la economía podría ser negativo, con un avance anual por debajo del medio punto porcentual.
Evidentemente las expectativas de crecimiento no son muy favorables, sobre todo frente al debilitamiento de la inversión como consecuencia de elevados niveles de incertidumbre, mayor precarización del mercado laboral que fortalece la informalidad y un consumo que no termina de consolidar su avance.
Según los especialistas, los motores del crecimiento en general no mejoran su desempeño frente a la falta de estímulos reales.
Aunado a esto, en la primera quincena de marzo, la evolución de los precios al consumidor sorprendió con un incremento quincenal de 0.62%, que fue su mayor alza desde la primera quincena de julio del 2024, aunque también fue la más alta para la misma quincena desde 1998. De esta manera la inflación anual de la primera quincena de marzo fue de 4.63%, la más alta desde la segunda quincena de octubre de 2024.
El hecho es que el año inició con un escenario de bajo crecimiento económico y alta inflación, poniendo en riesgo la recuperación económica y el bienestar de los hogares.
Prefieren autos de segunda mano
La comercialización promedio de automotores ligeros nuevos en agencias cerró el 2025 con una contracción de -6.1%, un tropiezo después del incremento de +17.3% en 2024, destacó
De acuerdo con el reporte Simindex elaborado por SimDataGroup (SDG) y difundido en alianza con Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), que preside Guillermo Rosales, al cierre del 2025 los resultados en la venta de autos fueron mixtos.
En un comunicado conjunto derivado de su reporte Simindex al 4to. trimestre de 2025, la empresa de inteligencia de negocios de la distribución de vehículos expuso que en el último trimestre del año los resultados fueron mixtos,
Mientras que en octubre y diciembre el promedio en la venta registraron disminuciones de -4.4% y -1.2%, respectivamente; noviembre presentó el incremento más alto de todo el año con +7.2%.
Respecto a la venta promedio de unidades seminuevas en 2025, aquélla avanzó +2.4% contra mismo lapso de 2024 cuando concluyó en +3.1%.
En contraste con la disminución registrada en el mercado de vehículos nuevos, este comportamiento sugiere un escenario favorable para los seminuevos, con expectativas de un mayor dinamismo durante el primer trimestre de 2026, auguraron los analistas de SimDataGroup, empresa de inteligencia de negocios de la distribución de vehículos.
Se duplica población sin atención médica
En el marco del Día Mundial de la Salud, el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), dio a conocer algunos datos relevantes sobre el sistema de salud mexicano en comparación con el que tienen los países miembros de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), a la que pertenece México.
Revela que entre 2018 y 2024, la población sin afiliación pública se duplicó de 22.2 a 47.7 millones de personas, además que hay desigualdades en el presupuesto para la salud, pues no todos los sistemas reciben lo mismo.
Mientras que el gasto anual por una persona en el IMSS es de 10 mil 074 pesos, para alguien en el IMSS-Bienestar es de alrededor de 4 mil 412 pesos. Quienes no tienen seguridad social reciben menos de la mitad de recursos, lo que aumenta su gasto de bolsillo (pagar de su propio dinero).
México tiene 1.1 de camas hospitalarias por cada mil habitantes; el promedio OCDE es de 4.3 y afirma que si bien en términos de acceso hay avances, persisten brechas. El personal médico y de enfermería aumentó, pero el país aún registra 2.3 de personal médico y 2.7 de personal de enfermería por cada mil habitantes, frente a 3.7 y 9.2 en promedio en países de la OCDE.
Advierte que el bajo financiamiento público traslada la presión a los hogares y cita que en personas afiliadas al ISSSTE el gasto de bolsillo, promedio, es más alto que su gasto público per cápita.
Si bien la credencialización universal es un paso adelante, la cobertura no es solo contar con un documento sino garantizar que existan medicinas, personal médico y de enfermería disponibles y protección económica para los hogares. Sin un presupuesto equilibrado, el derecho a la salud seguirá siendo desigual para millones de mexicanas y mexicanos, concluyó.
