Gobierno acelera simplificación administrativa y blinda economía ante presiones externas
En medio de un entorno internacional complejo, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo delineó una estrategia centrada en la eficiencia gubernamental, el control inflacionario y la atención a rezagos históricos en el campo, como ejes para consolidar la llamada Cuarta Transformación.
Durante la conferencia matutina, la mandataria puso el acento no solo en la continuidad del proyecto iniciado por en 2018, sino en los ajustes internos que su administración impulsa para hacerlo más ágil. Aunque destacó que la transición de gobierno fue “ordenada”, admitió que persisten inercias burocráticas que frenan la ejecución de políticas públicas.
En ese sentido, subrayó que uno de los principales retos actuales es reducir la sobrerregulación y acortar los tiempos de respuesta institucional. “El aparato gubernamental está en proceso de transformación permanente”, sostuvo, al enfatizar que la meta es lograr una administración más eficiente sin perder el enfoque social.
Presiones globales y respuesta interna
Sheinbaum identificó factores externos como los principales desafíos para la economía mexicana. Entre ellos, mencionó el endurecimiento de la política comercial de Estados Unidos tras el regreso de , la imposición de aranceles, el encarecimiento del petróleo y el alza en fertilizantes derivada de conflictos internacionales.
Pese a este escenario, defendió la estabilidad macroeconómica del país. Señaló que el comportamiento del peso frente a otras divisas refleja confianza en México, respaldada por indicadores financieros internacionales.
Inflación bajo vigilancia
En materia de precios, la presidenta reconoció un repunte reciente en productos básicos, particularmente jitomate, limón y pollo. Explicó que factores climáticos en Estados Unidos, como heladas en Florida, han impactado la oferta agrícola, mientras que otros incrementos responden a dinámicas de mercado.
Como respuesta, anunció que su gobierno evalúa integrar estos productos al Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PASIC), en coordinación con autoridades hacendarias y productores.
Asimismo, reiteró el compromiso de contener los precios de los combustibles, en especial el diésel, clave para el transporte de mercancías. Confirmó que existe un acuerdo con distribuidores para mantener un tope en el precio de la gasolina regular, con la intención de reducirlo progresivamente.
Campo: eje social y foco de conflictos
En paralelo, la administración federal avanza en la atención de demandas históricas del sector rural. La presidenta destacó la restitución de tierras a comunidades indígenas, mediante mecanismos que incluyen acuerdos, compras y resoluciones legales.
Detalló que pueblos como los yaquis y rarámuris han sido beneficiados, en un esfuerzo por saldar deudas históricas y fortalecer el tejido social en regiones marginadas.
Además, informó sobre la operación de una mesa permanente encabezada por la Secretaría de Gobernación, en coordinación con instancias agrarias, para resolver conflictos territoriales sin recurrir a procesos judiciales prolongados. Este mecanismo busca evitar tensiones como las registradas en la región de los Chimalapas.
Otro frente de acción es la atención directa a denuncias de ejidatarios por presiones o intentos de despojo, con el objetivo de garantizar la protección de la propiedad social.
Ajustes internos para sostener la transformación
El mensaje central de la presidenta apuntó a una doble estrategia: mantener la estabilidad económica frente a factores globales y, al mismo tiempo, acelerar la transformación interna del Estado.
Bajo esta lógica, el gobierno federal apuesta por la simplificación administrativa, el control de precios estratégicos y la resolución de conflictos sociales como pilares para sostener el proyecto de desarrollo con enfoque social en los próximos años.
