Escudo de la obediencia
El convocante a la reunión del Escudo de las Américas, sabe que los asistentes no son ejemplo de moral ni defensores de la libertad; todo lo contrario, algunos de ellos están en el poder por un golpe de Estado o un fraude electoral.
Trump perdió en Medio Oriente y en su país, cuenta con una aprobación del 23 por ciento, pierde la batalla legal, tiene 34 delitos pendientes para ser juzgado, pero sobre todo derrotado moralmente.
No hubo invitación para México, Cuba, Nicaragua, Venezuela, o Brasil. Quienes le deben algo a Estados Unidos o esperan conmover su generosidad, estuvieron presentes.
Más cercanos a la delincuencia que a la democracia la reunión fue más un apapacho solidario a Trump que la búsqueda real de soluciones a los problemas de la región, 12 personas que todavía siguen creyendo que el país más poderoso del mundo es Estados Unidos, mostraron su obediencia, por eso se llevaron sus trajes más similares al estilo de su jefe Trump. No hubo uno sólo que vistiera trajes tradicionales de su país, a pesar de que en la gran mayoría de esos países existen profundas raíces.
Era necesario parecerse a Trump lo más posible. Sin identidad ni dignidad posaron para la foto como si se tratara de la graduación del conservatorio de las ideas más rancias de la política planetaria, cuando en realidad sólo son mandatarios ilegítimos de sus países.
El objetivo enunciado era el eco de algún legislador panista en el Congreso mexicano: Hay que fortalecer la seguridad, porque “la inseguridad es el problema más grande de la región”.
A uno de los asistentes, Nahib Bukele, se le asocia con el narcotráfico con evidencias; en esta práctica Daniel Noboa no se queda atrás. No podemos olvidar la invasión a territorio mexicano ordenada por Noboa, quien ganó en las urnas su reelección en forma poco clara.
La mayoría de los asistentes con importantes diferencias con México, incluso enemistades, Perú, por ejemplo, hace unos meses condenaba el gobierno de nuestro país. Es decir, Trump quiere aliados para hacer frente común ante México, él no puede solo con Claudia Sheinbaum.
La carta que los convocó habla de abrir las puertas de las fronteras a militares estadounidenses para combatir la inseguridad. Las fronteras deben ser resguardadas, porque el propio Trump es tan ineficiente para resguardar su frontera que delega esa responsabilidad de prohibir el paso de las drogas, a México
Si realmente Estados Unidos fuera un país poderoso no pasarían ni las moscas por su frontera sur, pero llega de todo sin que oficialmente se conozca a los culpables.
Trump intenta dividir a los pueblos latinoamericanos ante la creación de un frente común contra la izquierda con el pretexto del narcotráfico.
Las fronteras en Latinoamérica sólo existen para quienes desconocen la historia. El divorcio entre el poder y el pueblo crean en los países gobernados por los convidados de piedra en Doral, abismales diferencias entre gobierno y pueblo.
La reunión del Escudo de las Américas, a pesar de su a comicidad se convierte en un escenario de futuros golpes de estado, fraudes electorales, judicialización de la política, de invasiones militares, de lawfare, todo lo que no tenga que ver con la democracia y que puede disfrazarse de un experimento en el laboratorio de la expansión estadunidense.
Anunciada como la primera reunión del Escudo de las américas, el acechp avanzará mientras se celebra la segunda reunión, la preparación delataque contra la democracia se afinará con la comparsa de los países incondicionales, dispuestos a romper Latinoamérica.
Trump acrece de apoyo en su país, pero tiene en sus títeres la mejor manera de hacer bola para justificar cualquier conducta delirante que lo confundan con Calígula o Nerón.
Los presidentes asistentes a la reunión del Escudo de las Américas sustituyen al Congreso y, al mismo tiempo, otorgan autoridad a Trump para que puedan invadir, en cualquier momento, a cualquiera de los países cuyos gobernantes no fueron invitados a dicho festival de la derecha.
Era necesario que Trump mostrara músculo en medio de una guerra que inició pero que va perdiendo. Para lograrlo están las marionetas que sin vida ni pensamiento propio se presentan al lado de gran perdedor para comprobar que su postra pertenece a los zombis.
La comedia que aparentó realizarse en Florida llamada Primera reunión del escudo de las américas quiere convertir la sonrisa en una mueca de tragedia.
La reunión del escudo no es una muestra de fuerza sino de debilidad, Trump no se retira de la guerra huye, no concluye tareas, sale derrotado.
